Ilustrar erotismo siempre es una tarea compleja. El arte ha enseñado que lo que se hace ya ha sido interpretado antes, de una u otra forma, y hacer del sexo algo nuevo es realmente difícil dada la familiaridad que muchos tienen con tal actividad. Chris Fuzz es una de esas artistas que busca encontrar el punto especial, pues en el sexo, por más cotidiano que sea, siempre hay algo nuevo.

La ilustradora francesa, que en realidad se llama Fezas Christine, ha llevado su profesión a otro nivel al desarrollarse en distintas áreas. Hace pintura, portadas para discos e ilustraciones en general, pero algo que le llama la atención es la sexualidad humana. Ese goce carnal que el sexo permite y que en su imaginación toma toques irreales y sensuales con el objetivo de despertar el deseo en el espectador. Es imposible no convertir cada ilustración en una historia, en una fantasía.

Distintas mujeres retratadas pero una sola persona creándolas, los alter egos de Chris tienen esa seguridad sexual que muchas personas quisieran denotar. Abren las piernas, miran a los ojos, reciben la cantidad exacta de placer que desean. Son mujeres que viven una realidad monocromática pero cuyo placer se puede entender en una paleta infinita de colores.

Esos dibujos se encuentran atrapados en un mundo surreal influenciado por la estética mexicana. La pintura de Frida es gran parte de la inspiración de la artista francesa, eso lo podemos notar en su trabajo con los planos. Las ilustraciones son simples, pero potentes, justo como la pintura de Frida vive en un mundo de ensueño, también sus mujeres, pero éstas lo hacen en un mundo en el que el sexo es el tema principal, en el que la mujer manda y el hombre obedece. Él, arrodillado en el piso cumpliendo con la lengua los caprichos de una mujer que sonríe con aparente agrado.


Son fantasías femeninas en las que el rol puede cambiar. Mientras en un grupo de mujeres puede tener a un hombre a su merced, en otra, ella es la que se convierte en un objeto. Brazos amarrados y dedos en la boca. Sentirse indefensa es una forma de ser autoritaria; poner el destino en manos del amante. Lo mismo sucede en el sexo oral, ellas tienen el control de lo que hacen con su boca y con su amante.
La mente de Chris Fuzz viaja en ese amplio catálogo de personajes. Distintas parejas gozando de diferentes formas. Sumisas o autoritarias, BDSM o vainilla, reales o imaginarias. A diferencia del color, que sólo es uno, aquí no hay una sola verdad ni una sola posición en la cual integrarse. Es un juego de facetas en el que puedes encontrar tu propio gusto, o incluso mejor, intentar todas esas caras del erotismo que ella ilustra.


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Fuente: Christine Fezas
