Cada pieza creada por un artista se convierte en única, peculiar y distingue una etapa en su historia personal, geográfica, política y social. Cada una tiene su originalidad; sin embargo, los mejores trazos son representados a través de los autorretratos.
Cuando un artista decide autorretratarse en un lienzo, resulta una exquisita combinación de emociones expuestas en cada trazo que delinea el rostro del autor, permitiéndonos, más allá de observar algún paisaje, un objeto o un personaje, admirar el verdadero ser que se esconde detrás de cada obra. Cuando ellos deciden retratarse es porque han surgido un sinfín de alteraciones que requieren salir y ser plasmadas en óleo, acrílico, grafito, etc. Los autorretratos en el arte nos exponen, más allá de su técnica, su percepción del entorno, la autoestima y la representación de sus sentimientos en sola una imagen.
A continuación te presentamos siete autorretratos que nos demuestran que no existe alguien capaz de mirarnos con tanta profundidad como nosotros mismos:
Leonardo Da Vinci

Bajo la temática de los autorretratos, uno de los más populares es el de Leonardo Da Vici: realizado con tiza roja, midiendo no más de 30 centímetros. Dicha obra se encuentra bajo reguardo por ser considerada de las más valiosas; la pieza ha sido analizada para la comprensión de la historia de vida del autor, sus facciones y su mirada han dejado ver a un Da Vinci pensativo, melancólico y triste.
Miguel Ángel
El autorretrato descubierto recientemente se encuentra en la Capilla Paulina del Vaticano. Mientras expertos en el Renacimiento analizaban el fresco de la Crucifixión de San Pedro en dicho sitio, encontraron encubierto a Miguel Ángel, abriendo paso a muchos cuestionamientos que dan pie a estudiar las razones por las que decidió plasmarse a sí mismo dentro de esa obra en particular.
Rembrandt

Este prolífico artista pintó más de 100 autorretratos a lo largo de su vida. Las piezas de Rembrandt muestran la evolución del autor como creador y como persona; tienen una línea temporal marcada que deja ver el paso de los años en su físico, culminando en piezas en las que la madurez —tanto estilística como personal— han cobrado paso en su vida.
Claude Monet

El impresionista Claude Monet también pudo mostrar al mundo el paso del tiempo con su obra, sobre todo en sus autorretratos, los cuales, al inicio, tenían tintes lumínicos y detallados; sin embargo, para 1917, cuando muchos de sus colegas y gente cercana al artista había fallecido, lo sombrío de su interior también fue expresado en una pintura que hizo de él mismo y que heredó a la historia.
Vicent Van Gogh

Si existe un artista que no temió plasmar lo más profundo de su ser en cada una de sus pinturas, y que se mostró a sí mismo sin temor a través de sus autorretratos—tal vez por no tener otro medio para hacerlo—, este fue Vincent van Gogh. Con alrededor de 30 autorretratos, el autor dejó fluir sus pinceladas que inmortalizaron cada una de las líneas de su rostro y de su historia. Quizá sea el de mayor impacto aquel que muestra un vendaje sobre su oreja lastimada por él mismo después de un ataque psicótico.
Salvador Dalí
Este artista dio mucho de qué hablar por su excentricidad, representada en sus obras surrealistas que cobran un sentido simbólico que ha derivado en grandes análisis. Lo anterior provoca el interés por sus autorretratos, en los que la representación de sí mismo parte de una introspección que detona en piezas como `Autorretrato blando con tocino frito´, ubicado en Teatro-Museo Dalí, en España; o en `L’Humanité´. Comparando ambas piezas podemos determinar una diferencia en la imagen del artista, no sólo en el estilo de cada uno de ellos, sino en el interior del hombre.
Frida Kahlo
En muchos casos, los autorretratos nos exponen los momentos que han marcado al artista. En este caso, a partir de sensibles piezas, podemos identificar las tragedias que marcaron la vida y propuesta de Frida Kahlo, quien mostró sus experiencias, su cotidianidad, sus dolores, sus amores, sus sueños y pesadillas a través de los muchos autorretratos que llevó a cabo.
Hemos visto cómo cada uno de estos artistas parte de su técnica para llevar a cabo una introspección; el subconsciente que se hace presente en las obras. Es imposible definir cuál es el más acertado o el más célebre, pues sería restarle importancia a otros.
El autorretrato podría definirse como un acto egocéntrico, pero también requiere de mucha valentía por parte de quien lo lleva a cabo, ya que expone con todo lo que representamos exterior e interiormente; es reconocerse desde lo más profundo.
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El arte es una de las maneras en las que podemos expresar aquello que se desborda en nuestro interior; si deseas ser más creativo para darle forma a aquello que hay en ti, te recomendamos conocer los Hábitos que te convertirán en una persona más creativa.
