Decir que un Mason Jar es un simple y enorme vaso de vidrio que los hipsters usan para llevar su agua en un acalorado día de verano es la equivocación más grande del mundo. Una de estas bonitas, pulcras y estilizadas piezas producidas por la casa de John Landis es, en realidad, una apertura de posibilidades que pocas veces pudimos imaginar. Una jarra como éstas –igual que cualquier otra, pero en nuestro caso, dichas bellezas– es un recipiente que no depende de cómo y quién la hizo, sino de lo que puede almacenar.

Es más, ni siquiera de eso; puede conservar lo que sea, sin especificaciones, porque de hecho no fue producida para algo determinado, fue realizada porque lo que se necesita es guardar algo sin importar qué. Es decir, no guarda porque sea una jarra, es jarra porque almacena lo que necesitamos que se recoja. Lo que de verdad importa en un Mason Jar no es su cristalino material, tampoco la forma en que fue elaborada, sino el vacío que acoge y toda esa amplia variedad de situaciones que podemos transformar con éste.

Seguramente cuando Heidegger pronunció un estudio similar en torno a “la cosa”, valiéndose de una jarra y sus útiles, no imaginaba ni por asomo la sociedad en que nos convertíamos y la fascinación que tendríamos por algunos objetos. Nosotros sí. Así que aprovechando la idea del vacío, que podemos hacer lo que queramos con él y que los Mason se ven geniales en cualquier sitio, los siguientes consejos son los básicos DIY para innovar nuestra decoración en casa.
–


Para organizar las cosas en el baño; desde lentes hasta cepillos o cotonetes.
–


Crear focos y conformar una gran decoración para la sala de estar es muy fácil.
–


Llenarlas de semillas, dulces o frutos secos en Navidad para hacer pequeños detalles a la familia.
–


Una lámpara de noche con un Mason es increíble; la luz no es poca ni mucha.
–


Un especiero natural con las jarras por maceta es una opción verde para los departamentos.
–


Se puede pintar también y hacer un florero con toques vintage.
–


O dejarlos al natural y colgados en la pared, pueden ser excelentes floreros de agua.
–


Para tener una alacena organizada sólo bastan unas etiquetas y buenas tapas.
–


Pegándolas a una base de madera o metal se pueden hacer dulceros clásicos.
–


Con pintura y glitter se puede obtener otro tipo de florero. Ideal para regalar.
–


Un poco de tinta, unos cuantos libros y alguna carpeta vieja pueden hacer, junto con el Mason, un increíble centro de mesa y bouquets de ocasión.
–


También puede funcionar como una alcancía para tus ahorros.
–


Incluso sirven para lapiceras o soportes para material de manualidades.
La primera jarra de esta marca fue inventada y patentada en 1858, era un recipiente para conservas y desde entonces se ha propagado por toda la cultura norteamericana para plagar al mundo con botellas e ideas increíbles. Hoy se pueden utilizar para prácticamente cualquier cosa y su éxito es apabullante, aunque estos objetos nunca hicieron rico a su inventor, quien, cabe mencionar, murió en la pobreza después de que su patente expiró y tuvo que trabajar como un contador (mal pagado) a fines del siglo XIX. Para continuar con algunas ideas extraordinarias de diseño, lee Cuentas de Pinterest que debes seguir para decorar tu departamento como una experta e Ideas para decorar tu cuarto al estilo japonés.
