El aceite que se deshecha después de cocinar resulta uno de los componentes más dañinos para el medio ambiente; los ríos o mares donde los conductos de deshecho terminan son los ecosistemas más afectados por este material, pues son altamente contaminados y acaban con la vida de peces y plantas acuáticas.
Elaborar jabones en casa es un método con el que se puede reducir este daño, ya que después de freír algún alimento, este líquido se puede convertir en el ingrediente ideal para elaborar jabones ecológicos. Además de ayudar al medio ambiente, con estos jabones puedes proteger tu piel de los químicos que muchas veces contienen los productos de baño que venden en las tiendas.

¿Qué necesitas?
Un lugar ventilado
Guantes desechables
605 mililitros de aceite usado
2 ½ litros de agua
80 gramos de sosa cáustica (se vende en ferreterías, tlapalerías y algunas farmacias)
Jarra de cristal o plástico
Batidora
Envase de plástico grande
Moldes
Cuchara de madera
Termómetro de cocina
15 mililitros de aceite de sándalo o de jazmín (opcional)

Preparación:
Colócate los guantes antes de comenzar cualquier proceso.

Diluye lentamente la sosa cáustica en el agua que estará en la jarra (este procedimiento se debe realizar con mucho cuidado, pues si no lo haces rápido se pueden producir vapores tóxicos).
Revuelve la mezcla con la cuchara de madera. Esta reacción liberará calor. (es importante que la sustancia no caiga en la piel o podría quemarla. Se debe dejar enfriar durante unos minutos).
Calienta ligeramente el aceite. Es importante que la temperatura del agua con la sosa cáustica sea la misma (aproximadamente deben estar a unos 40 centígrados/104 Fahrenheit).

Mezcla en el envase de plástico grande el aceite con la mezcla de agua y sosa.
Utiliza la batidora para revolver en círculos en la misma dirección a mínima potencia durante 30 segundos; después debes incrementar la velocidad y batir durante un minuto. Tras este tiempo, debes subir la velocidad nuevamente y repites el proceso por un minuto; finalmente, subes a la máxima velocidad durante tres minutos más. La textura de la mezcla debe ser parecida a la de una crema sin ser tan espesa.

A esta mezcla se puede agregar la esencia de jazmín o de sándalo, según lo prefieras, y colorantes vegetales. Puedes utilizar moldes para dar a tus jabones formas decorativas, sólo debes añadir la mezcla en estos. Otra opción es dar forma a las barras una vez que la mezcla se haya enfriado y endurecido.

Deja enfriar a temperatura ambiente durante un día. Después de esto desmolda los jabones y debes dejar al menos 30 días antes de utilizarlos, esto es un tiempo de curación para que el químico se libere. Es muy importante que se cumpla este proceso sino la piel podría reaccionar.
* Para enriquecer los jabones puedes utilizar comprimidos de alga spirulina o cucharadas de alcaravea o cúrcuma, productos que se encuentran en tiendas dietéticas o de complementos nutricionales.


