Escher es, sin duda, uno de los artistas visuales más emblemático del siglo pasado. Aun cuando no se conozca su nombre, es altamente probable que al mostrar sus cuadros a alguien reconozca por lo menos uno. Su obra se caracteriza por ilusiones y juegos visuales que desafían la realidad y todo aquello que está dentro de lo posible causando fascinación en el espectador.

