
“The Normal Bar” fue la publicación que expuso cifras obtenidas a partir de un cuestionario realizado a 10 mil hombres en todo el mundo. Después de reunir todas las respuestas el libro de Pepper Schwartz, profesora de sociología de la Universidad de Washington, publicó los resultados de una prueba que intentaba darnos una idea más clara de cómo es que los hombres comprenden y abordan el tema del amor y las relaciones. Sorprendentemente, la socióloga descubrió que los hombres son mucho más románticos de lo que creemos. De hecho, el 48 % de los entrevistados declararon haberse enamorado a primera vista. Justo ése es uno de los mayores problemas entre hombres y mujeres, pues al ser tan enamoradizos el género masculino también se vuelve un grupo infiel en potencia.
Por otro lado, es más que interesante saber que hombres y mujeres no comprenden una infidelidad de la misma manera. Sólo el 15 % de los encuestados admitió haber tenido un romance, pues para el género masculino tener relaciones sexuales fuera de la pareja no siempre significa haber sido infiel. Ellos lo asocian con involucrar sentimientos y nosotras con cualquier tipo de contacto físico que nuestra pareja tenga con otra mujer. Como ese dato existen otros que podrían respondernos muchas de las preguntas que las mujeres tenemos cada vez que tratamos de entendernos con un hombre.
Sentir y pensar como lo hacemos no tiene que ver con llevarles la contraria a ellos, todo se reduce a nuestro complejo y romántico pensamiento. Éste formula expectativas, fantasea con cursilerías y demanda cosas distintas a las que los hombres consideran importantes. Sólo otra mujer podría entender lo doloroso y agotador que llega a ser un mensaje sin respuesta, una salida cancelada, una llamada cortante o un abrazo frío. Tal cual lo hizo la creadora de una serie ilustrativa que parece haber descifrado cada una de las cosas que a las mujeres nos rondan la cabeza cuando se trata de hombres, amor, felicidad y feminismo.

Sentido común con sentido del humor, así es la serie de la ilustradora que dibujó la ideas, inquietudes, los dolores, deseos, las dudas, los problemas y las desilusiones de todas nosotras. Hay que aceptarlo, a pesar de todo y en medio de esta ola de igualdad, las mujeres somos muy distintas a los hombres, por lo que sólo nosotras podemos entender las situaciones que Flavia Álvarez plantea. La joven ilustradora se basa en clichés de la vida para contar grandes historias en pequeñas viñetas, las cuales parecen describir nuestro complejo y romántico pensamiento femenino con exactitud.


“Flavita Banana” es el pseudónimo de la viñetista que -en siluetas a blanco y negro- atrapa toda la coherencia que al género masculino se le escapa todos los días. Los problemas de las mujeres no son absurdos ni ridículos, sólo son distintos a los de un hombre y eso no nos convierte en locas o intensas. La esencia femenina no se compone de dramas o lágrimas, sino de todo lo que es capaz de hacer una mujer. Ser girly no es ser idiota, Diana Aller toca “Soy girly, soy guay”, otro proyecto para el que Flavia ha trabajado como ilustradora.

Aunque estas ilustraciones son bastante cómicas la sinceridad de los trazos de Flávia es inquietante. Desde relaciones tóxicas hasta codependecia, todo es material para “Flavita Banana” . Las historias que esta serie cuenta en un solo personaje van más allá de lo que se puede ver, pues Flavia tiene la capacidad de convertir una mueca, una mirada o un movimiento en una frase que todas hemos experimentado.

El complejo y romántico pensamiento femenino no tiene una connotación negativa, más bien aborda la sensibilidad con la cual la mayoría de nosotras nos dirigimos en el mundo. En su trabajo también se refleja cierto cinismo, pues era necesario utilizar un poco de sarcasmo femenino para que todas termináramos de identificarnos con estos personajes.

La Opinión
Imágenes:
Flavita Banana

