“El mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres son meros actores”. – W. Shakespeare
El ser humano en la prehistoria, consciente de la importancia de comunicarse, comenzó a imitar animales, creó ceremonias religiosas, interpretaba las emociones que veía en el prójimo, y pasando del brujo al actor, los movimientos, gestos, la música y la danza se unieron para crear las primeras escenificaciones teatrales. Así, los ritos que dieron pie a dichas representaciones mostraban y fortalecían su identidad.
La catarsis y la mímesis que proyecta este arte mostró gran relevancia cuando William Shakespeare presentó su trabajo al mundo. Después de 450 años del nacimiento del padre del amor imposible, recordamos su aportación a la dramaturgia y al hermoso mundo de la farsa con una lista de los 15 teatros más hermosos del planeta.
Teatro The Globe de Shakespeare, Londres/Inglaterra

Construido en 1599 por la compañía de Shakespeare, el recinto fue llamado “los hombres del Lord Chamberlain”; años después, en 1613, el teatro fue consumido por las llamas, pero en 1997 se reconstruyó una réplica. Para la creación de ésta se basaron en documentos históricos oficiales; sin embargo, la apariencia es más moderna. A pesar de los cambios, el techo de paja se mantiene y la corona a este teatro es el único permitido en Londres.
Teatro Düsseldorfer Schuspielhaus, Düsseldorf/ Alemania

Este teatro fue un regalo del Rey Fiedrich Wilhelm II de Prusia al pueblo de Düsseldorf, en 1818. Una recreación de éste fue hecha a finales de los 60 y se encuentra en el sitio original de su construcción. Bernhard Pfau, arquitecto del teatro, creó líneas curvas con el propósito de aparentar un telón.
Teatro Balboa, San Diego/Estados Unidos

Ubicado en California, está inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos. Este recinto fue ocupado como casa para el ejército naval de Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, y permaneció abandonado hasta que en 1985 el gobierno de la ciudad compró el teatro y comenzó su restauración hasta 2002. Su nombre es en honor al explorador Vasco Núñez de Balboa, primer europeo en descubrir el Océano Pacífico.
Teatro Harvey de BAM, Nueva York/Estados Unidos

Uno de los dos escenarios pertenecientes a Brooklyn Academy Of Music. Originalmente conocido como Majestic Theater, el recinto abrió sus puertas en 1904 con la producción de El Mago de Oz, para después convertirse en sede de las obras más conocidas de Shakespeare; años después se convirtió en cine. Fue hasta que Harvey Lichtenstein comenzó a interesarse en dicho lugar que se reinaguró como teatro con la obra The Mahabharata, cuya duración fue de nueve horas. La nueva construcción incluye detalles ornamentales y connotaciones históricas del teatro original.
Teatro Nacional Noh, Tokio/ Japón

Inaugurado en 1983 en el distrito de Chiyoda, fue hecho de árboles de ciprés bishu-hinoki de hace 400 años. El teatro japonés cuenta con elementos tradicionales como los asientos apilados en forma de abanico, sin embargo, la tecnología es impresionante: cada asiento tiene un sistema personal de subtítulos.
Salle Richelieu, París/Francia

Conocido como “La Comédie-Français”, este teatro nacional de Francia es el único que cuenta con una compañía estable de actores. En 1680, poco después de la muerte del famoso dramaturgo Molière, su compañía, bajo el decreto de Luis XIV, se convirtió en “La Comédie-Français”. El teatro ha sido escenario de todo gran actor francés; cuenta con objetos históricos, incluyendo la butaca que Jean-Baptiste Poquelin (Molière) utilizó horas antes de su muerte.
Teatro Minack, Cornwall/Reino Unido

El escenario al aire libre, idea de Rowena Cade, se encuentra al borde del acantilado donde el paisaje es completamente hermoso. Las temporadas de actividad en el recinto van de mayo a septiembre.
Ópera del Margrave, Bayreuth/Alemania

Obra perteneciente al Barroco; se construyó entre 1745 y 1750. Es el único recinto de su género que se conserva intacto hasta la fecha, y asistir a una función significa revivir la cultura de dicha época. La construcción corrió a cargo de Guillermina de Prusia, esposa de Federico de Brandenburgo-Bayreuth. Por ser considerado como parte del espacio urbano público, se dice que precedió a grandes teatros públicos del siglo XIX. La UNESCO lo nombró como el mejor teatro barroco de Europa.

