Como concepto básico, el tatuaje se concibe como una modificación en la piel gracias a un dibujo , figuras o textos con tinta. En 1991 se encontró una momia del siglo II d.C. con 57 tatuajes en la espalda dentro de un glaciar de los Alpes austro-italianos. A la momia se le conoce como el Hombre de Hielo u Ötzi, y demuestra que el arte en la piel ha existido como símbolo de identidad y pertenencia social.
Para algunos, un tatuaje representa más que solo un diseño en tinta sobre piel; podría significar un logro, un signo de madurez o fungir como separador en lo que sería un capítulo de vida.

Van Gogh, Miró, Magritte, Mondrian, Munch, Da Vinci, Picasso o Calder, entre otros, han influido en el arte del tatuaje inspirando réplicas de sus más famosas obras. El eclecticismo de éstas desemboca en diversos estilos, formas e “interpretaciones alternas” que en ocasiones el resultado no es necesariamente una emulación perfecta, como estas…
La Última Cena de Leonardo Da Vinci


Frida Kahlo


Marilyn Monroe por Andy Warhol


El Hijo del Hombre de René Magritte


La Creación de Adán de Miguel Ángel


Niña con el Globo de Banksy


Manzana de René Magritte


Elephants de Salvador Dalí


La Gioconda de Leonardo Da Vinci


Águila de Picasso


