El aquelarre goya significado empieza con un dato que muchos buscan y pocos encuentran limpio: esta obra es un óleo sobre lienzo de Francisco de Goya pintado entre 1797 y 1798, mide 43 × 30 cm y hoy está en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Representa un ritual nocturno presidido por el diablo en forma de macho cabrío, rodeado de brujas que le ofrecen niños. No es una de las Pinturas Negras, no está en el Prado y no tiene nada que ver con el ocultismo personal de Goya.
El cuadro importa hoy porque condensa una tensión que sigue siendo legible: la razón ilustrada usando el lenguaje del miedo para burlarse del miedo. Goya no pinta brujas porque crea en ellas, sino porque sabe que sus mecenas tampoco creen, y que reírse juntos de la superstición es una forma de posicionarse políticamente frente a la Inquisición.
La historia detrás
En 1798 los duques de Osuna recibieron de Goya un lote de seis lienzos de temática brujeril para decorar el gabinete privado de la duquesa en su finca de recreo El Capricho, a las afueras de Madrid. El encargo se atribuye principalmente a la duquesa, aunque las fuentes institucionales reconocen que no está claro si las obras fueron pedidas antes de pintarse o adquiridas una vez terminadas.
La serie es la primera aparición del tema brujeril en la obra de Goya. Su inspiración directa fue el Auto de Fe de Logroño de 1610, el gran proceso inquisitorial contra las brujas de Zugarramurdi, en el País Vasco. Los duques de Osuna compartían los valores de la Ilustración española: el encargo no era decoración inocente, era una declaración de postura. Tras la muerte de los Osuna el cuadro pasó al duque de Tovar, y en 1928 el financiero José Lázaro Galdiano lo adquirió. Al morir, lo donó al Estado español. Hoy es una de las piezas más reconocidas del museo que lleva su nombre.

Qué estás viendo
- La corona del macho cabrío no es de laurel: son pámpanos de vid. La referencia no es solo al diablo cristiano sino a Baco, dios del vino y el exceso. El demonio como inversión de la divinidad clásica, no como figura de terror puro.
- A un lado del macho cabrío, una bruja sostiene una pértiga de la que cuelgan fetos humanos. El detalle casi desaparece en la oscuridad del fondo. Es el elemento más perturbador de la composición y el que ancla la obra en los relatos inquisitoriales reales.
- Detrás del grupo principal hay figuras femeninas vestidas de blanco con un halo de luz. La mayoría de los espectadores no las distingue a primera vista. Son un contrapunto luminoso que Goya introduce para estructurar la escena entre sombra y claridad.
- En el cielo vuelan murciélagos, no lechuzas. Goya elige el animal que en la tradición popular simboliza la ceguera moral, el mismo que aparece en el Capricho 43, El sueño de la razón produce monstruos. La elección no es casual.
- La luna creciente aparece en el ángulo superior izquierdo y apenas ilumina la escena. La oscuridad no es un problema técnico: es una decisión narrativa para subrayar el carácter clandestino del ritual.
Qué significa cada elemento
La figura del macho cabrío como forma del diablo estaba consolidada en los procesos inquisitoriales españoles del siglo XVII, especialmente en el Auto de Fe de Logroño de 1610, según la Fundación Goya en Aragón. Goya no inventa la iconografía: la cita para que su público culto la reconozca y la juzgue.
La corona de pámpanos es una lectura que la Fundación Goya en Aragón atribuye a la tradición iconográfica de Baco: el demonio como inversión de la divinidad pagana del exceso, no solo del mal cristiano. Es un guiño humanista dentro de una imagen de horror.
Los niños ofrecidos en sacrificio remiten directamente a las acusaciones que la Inquisición lanzó contra las brujas vascas en los procesos de Zugarramurdi, según historiadores de la Inquisición española. Goya reproduce el imaginario del tribunal para vaciarlo de credibilidad: lo hace ridículo al ponerlo en un gabinete privado donde nadie lo teme de verdad.
La palabra aquelarre proviene del euskera y significa literalmente prado del macho cabrío, según National Geographic Historia. El título no es una metáfora: es la traducción del lugar donde, según los procesos de Zugarramurdi, se celebraban los sabbats.
Lo que se repite y no es cierto
Mito 1: El aquelarre de Goya pertenece a las Pinturas Negras y está en el Prado. Esta confusión es la más frecuente y la más verificable. El cuadro de 1797-1798 es un óleo sobre lienzo encargado por los duques de Osuna y está en el Museo Lázaro Galdiano. Las Pinturas Negras son una serie completamente distinta, pintada entre 1820 y 1823 directamente sobre los muros de la Quinta del Sordo. Dentro de esa serie existe una obra con tema similar que se llama El aquelarre o El gran cabrón, mide 140,5 × 435,7 cm y sí está en el Museo del Prado. Son dos obras de dos épocas distintas, con formatos, técnicas y contextos incomparables. Fuentes: ficha del Museo del Prado y Wikipedia (entrada Witches’ Sabbath, Goya, 1798).
Mito 2: Goya pintó estas escenas por fascinación personal con el ocultismo. La serie para los Osuna es sátira ilustrada, no devoción oscura. Goya y los duques compartían los valores de la Ilustración española; las brujas eran el blanco de su crítica. Fuentes: Google Arts & Culture, Artsper y Fundación Goya en Aragón.
Mito 3: Las pinturas decoraban un gran salón del palacio de Osuna. Los seis lienzos estaban destinados al gabinete privado de la duquesa, un espacio íntimo, lo que explica el formato reducido de 43 × 30 cm. Fuentes: blog oficial del Museo Lázaro Galdiano, Artsper y Fundación Goya en Aragón.

Dónde verla
El cuadro forma parte de la colección permanente del Museo Lázaro Galdiano, en la calle Serrano 122 de Madrid. Antes de visitarlo conviene verificar la disponibilidad en la web del museo: las piezas de esta colección pueden estar en préstamo temporal y la distribución de salas puede cambiar.
Preguntas rápidas
¿Cuántos cuadros de brujas pintó Goya para los Osuna?
Seis en total. El aquelarre es el más conocido, pero la serie completa incluye otras composiciones del mismo encargo, entre ellas Vuelo de brujas, hoy en el Museo del Prado.
¿Cuál es la diferencia entre este cuadro y el del Prado?
El del Museo Lázaro Galdiano mide 43 × 30 cm y es de 1797-1798. El del Prado, llamado El aquelarre o El gran cabrón, mide 140,5 × 435,7 cm, pertenece a las Pinturas Negras (1820-1823) y fue pintado directamente sobre un muro. Veinte años y un Goya completamente distinto los separan.
¿Qué significa la palabra aquelarre?
Proviene del euskera y significa literalmente prado del macho cabrío. El término entró al castellano a través de los procesos inquisitoriales contra las brujas vascas de Zugarramurdi en 1609-1610.
Ficha técnica
- Autor: Francisco de Goya y Lucientes
- Año: 1797-1798
- Técnica: Óleo sobre lienzo
- Medidas: 43 × 30 cm
- Movimiento: Romanticismo / Ilustración española
- Dónde está: Museo Lázaro Galdiano, Madrid
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Referencias
- Witches’ Sabbath – Francisco de Goya y Lucientes — Google Arts Culture
- El Aquelarre – Francisco de Goya y Lucientes
- Pinturas negras [Goya] – Museo Nacional del Prado
- El aquelarre o El gran cabrón – Museo del Prado
- Witches’ Sabbath (Goya, 1798) – Wikipedia
Imagen: Witches Sabbath (The Great He-Goat), Francisco Goya — Wikimedia Commons · Public domain.
