
Una vez más las restauraciones fallidas de España vuelven a hacer noticia. Parece que fue ayer cuando todo Internet encontró sentido del humor ante la intervención de Cecilia Jimenez en el famoso Ecce Homo, al quererlo restaurar en el muro de una iglesia y terminó arruinándolo por completo, pero eso fue hace más de 8 años.
El “Ecce Homo” de Palencia
Ahora la noticia se dio en la ciudad de Palencia, al norte de España, nuevamente en un muro, aunque en esta ocasión en un exterior. Se trata de una escultura tallada en alto relieve de una mujer sonriendo y un animal de ganado, o eso era lo que se podía apreciar antes del terrible trabajo de intervención en lo alto de la sede del Banco Unicaja en Palencia.

La estatua fue reemplazada después de que el original se desprendió durante los trabajos de restauración en el edificio del que forma parte, e cual fue encargado en 1919 por Alejandro Nájera, presidente de la Federación Agraria Católica, bajo la dirección del arquitecto Jacobo Romero. La estructura se inauguró en 1923 y desde entonces se ha convertido en un elemento clave de la ciudad.
Restauraciones Fallidas
Aún se desconoce el autor de este trabajo, sólo se sabe que esta estatua es la tercera obra de arte en España arruinada por restauradores no calificados en la última década. La primera, y la más famosa, es el Ecce Homo en la pared de una iglesia en Borja y el intento de Cecilia Jimenez, una mujer octogenaria que trató de restaurar la pintura descascarada, el desastroso resultado se viralizó, y desde entonces Borja lo ha adoptado como una atracción turística.
Foto: Animal póliticoMientras que en junio de este año, los medios españoles informaron que un restaurador de muebles en Valencia cobró a un coleccionista de arte mil 200 euros por “limpiar” una copia de la Inmaculada Concepción, pintada por el famoso artista del siglo XVII Bartolomé Esteban Murillo. Sin embargo, el resultado no se parecía en nada al original.
Foto: Life and Style
Crítica en Palencia
Lejos de percibir esta “obra” como una anécdota cómica o curiosa, la comunidad artística se ha mostrado bastante crítica ante este suceso, comenzando por el artista local Antonio Guzmán Capel, quien menciono en sus redes sociales: «Parece la cabeza de un personaje de dibujos animados […] Estoy seguro de que a quienquiera que lo hizo se le pagó por ello, pero el delito mayor lo cometió la persona que lo encargó y luego trató de seguir adelante como si no pasara nada». Otros ciudadanos no tardaron en comparar la escultura con las caricaturas del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o uno de los Sand People de Star Wars.
Foto: Twittes @aitorloizaga
Pero para los expertos en restauración en España, este es otro ejemplo de la necesidad de una formación, protección e inversión adecuadas: «ESTO #NoEsRestauración», dijo la Asociación Profesional de Restauradores y Conservadores de España: «NO es una intervención profesional».

