Rusia y los países que alguna vez pertenecieron al bloque comunista de Europa tienen diferencias muy marcadas con el resto de la población. Las distinciones son tan grandes que parece que nada podría unificar estas regiones. Sin embargo, entre los países poscomunistas de Europa Oriental y la antigua Unión Soviética, existe una identidad colectiva compartida y un lenguaje común sobre la cultura contemporánea.
Con su reciente transformación de ideología, estilo de vida e identidad nacional, el “nuevo Oriente” (como podríamos llamar a esta vasta región que comprende Rusia, Asia Central, Europa Oriental, los Balcanes y los países bálticos) es la fuente de una singular estética en arte, cine, arquitectura y fotografía, la cual busca captar la colisión entre lo viejo y lo nuevo, además de encontrar inspiración en la memoria colectiva.
Con cámara en mano, ellas reclaman la mirada de una sociedad conservadora y machista. Las mujeres, fotógrafas del Nuevo Oriente, están dando voz a una nueva generación de chicas. Exponen historias que de otra manera permanecerían invisibles, explorando los roles de género y sexualidad, mitos y arquetipos, el cuerpo, paisaje y el entorno urbano.
Masha Demianova
Nacida y criada en Moscú, Masha Demianova consiguió su primera cámara a los 14. Ahora, con 26 años, es una fotógrafa rusa pionera en la visión cinematográfica centrada en la mirada femenina. Comenzó como fotógrafa de moda, sin embargo, se distinguió por elevar el modelo trivial del mundo de la moda a un estado del arte. Ahora trabaja en proyectos personales, tales como estudios de ciudades, sus paisajes y retratos íntimos de amigos.

Sonya Kydeeva
La fotógrafa de Moscú Sonya Kydeeva está fascinada por la juventud y subcultura contemporánea rusa, por lo que tiene un marcado hábito por retratar a muchachos rusos. Capturando su polémica masculinidad y búsqueda de la identidad, está interesada en el breve momento de la formación, procesos frágiles y apenas visibles que ocurren durante la adolescencia venidera. “Hago mis proyectos en Rusia porque mi inspiración está aquí”, dice. “Todo es importante: idioma, historia, cultura, y mi visión de espacio y la gente”.





Anastasiya Lazurenko
Nacida en Ucrania, Anastasiya es admiradora de Robert Mapplethrope (fotógrafo estadounidense), quien es su inspiración principal para retratar el cuerpo femenino y la identidad. Su libro Puertas Nacaradas es una colección de retratos femeninos cuyo objetivo es entender la personalidad y la sexualidad de sus musas. Lazurenko retrata estereotipos y estándares poco realistas del cuerpo femenino; esto ocurrió después de que una de sus musas, Valeria Koshkina, murió de anorexia en 2012.








Lucia Nimcova
La obra de la fotógrafa eslovaca Lucia Nimcova abarca una amplia gama de temas y lugares; desde un ensayo visual sobre la feminidad en Europa Oriental hasta un estudio prohibido sobre películas eslovacas de la década de 1980. Recientemente, realizó una ópera folk experimental de material recogido en Ucrania occidental en 2014. Su serie Instant Women explora las cambiantes sociedades de Europa Oriental y Central a través de historias cotidianas mundanas de la vida de las mujeres de clase baja y media. Está particularmente interesada en la manera en la que las mujeres sueñan, y cómo sus deseos y planes contradicen la realidad que viven.





Tereza Zelenkova
Fotógrafa checa graduada del Royal College of Art, Tereza Zelenkova realiza fotografías en blanco y negro. Sus series se basan en lo efímero de las relaciones entre imágenes individuales y la narrativa que puede crearse usando símbolos y arquetipos. Su trabajo fue exhibido en la Galería del fotógrafo Ojos salvajes, exposición anual de nuevos talentos, además ha publicado varios libros sobre su obra.






