El novelista británico D. H. Lawrence, en algún momento de su vida, supo que era inútil intentar liberarse de la propia soledad; a ésta hay que aguantarla toda la vida, aunque a veces, sólo a veces, el vacío se llene. Tal vez deberíamos aceptar, como lo hizo Lawrence, que vivimos y morimos en soledad, a pesar de que a cada instante trabajamos para crear la ilusión, por un momento, de que no es así.

Nadie nos enseña a estar solos. Nos pasamos ocultando los golpes que la vida nos da: una muerte, una ruptura, un cambio… Cuestionamos cada proceso y en ese camino buscamos llenar los momentos vacíos que nos han dejado las circunstancias que nos marcaron, porque el peso de la mente se hace insoportable y, cuando menos lo esperamos, ésta nos bombardea con recuerdos, a veces malos, a veces buenos, pero siempre provocadores. Estar con nosotros mismos nos vuelve frágiles, nos despoja del escudo que a lo largo de la vida nos construimos como arma protectora y que, al mismo tiempo, da sentido a nuestra existencia.

La aversión cultural por la soledad termina por privarnos de sus bondades y, si bien el aislamiento es necesario para poder conocernos y hacer una mejor versión de nosotros, es innegable que la soledad es hermosa sólo cuando tenemos a alguien con quien compartirla.

Objetos, individuos, lugares, rincones y momentos hacen de cada persona alguien único; la gente llena los espacios de su interior con detalles que hacen de su vida un mejor viaje: una caricia, un aroma, un paseo, un ser amado o una canción.
Hay muchas maneras de llenar vacíos, y no está mal, son esos detalles los que te hacen ser tú y te recuerdan que existe algo que te motiva a ser mejor cada día. No importa si son zapatos, música, viajes, personas, libros, ejercicio, mascotas, comida, amigos, lugares, tatuajes… pues aquello te hace sentir completo y queremos que nos lo compartas, así el mundo sabrá qué es lo que te llena, por esa razón te invitamos a participar con tus fotografías en una exhibición exclusiva de Zona Maco foto y anticuario, presentada por el artista chileno Armando de la Garza.

En colaboración con Cultura Colectiva, de la Garza presenta un proyecto en el que la comunidad es pieza clave para poder crear Horro Vacui, una instalación desarrollada desde hace algunos años y que, por medio de pantallas, busca llenar ese miedo al vacío al que todos tememos y así, con ayuda de imágenes, plasma escenas contrastantes que en conjunto narran una historia.
Lo efímero, lo inmediato, lo fugaz, son conceptos con los cuales vivimos y convivimos diariamente y que, ya sea en contra o a nuestro favor, son parte de nuestra vida. Es por esto que “Horror Vacui Colectivo” hace uso de esta realidad y te hará famoso durante 5 minutos, proyectando las imágenes ganadoras dentro de la la feria Zona Maco fotografía y anticuario.

Lo único que debes hacer es subir una fotografía de eso que te llena cada día con el hashtag #llenandovacios; Armando de la Garza las seleccionará y tu fotografía aparecerá por 5 minutos en la instalación que el artista ha creado para la edición 2016 de una de las ferias de arte más importantes de nuestro país.

Zona Maco foto y anticuarios se llevará a cabo del 21 al 25 de septiembre y tus imágenes pueden contar la historia del evento. Taggea cada una de tus fotografías con en hashtag #llenandovacios y forma parte de la obra colectiva de uno de los artistas más reconocidos en América Latina.
Tienes hasta el 21 de septiembre para taggear todas las fotografías que muestren los los objetos y personas que llenen tus vacíos y hagan de tu vida la mejor de todas.
UTILIZA EL HASHTAG SIN ACENTO





Las fotografías que acompañan esta entrada pertenecen a Maud Chalard, si quieres conocer más de su trabajo, puedes visitar su perfil oficial de Instagram.
