Juan Patricio Morlete Ruiz: Entrada triunfal de Alejandro el Grande

Lunes, 9 de marzo de 2015 4:21

|Museo Nacional de San Carlos



Por:
Andrea Bustillos Duhart
Investigadora  


Hijo del español  Nicolás Morlete y la india Manuela Ruíz, Juan Patricio Morlete Ruiz nació en la Villa San Miguel de Guanajuato en 1713. A los 16 años de edad se trasladó a la Ciudad de México donde comenzó a trabajar en el taller de José de Ibarra, convirtiéndose en su discípulo y en uno  de los pintores más importantes de la Nueva España durante la segunda mitad del siglo XVIII. En 1751 formó parte del grupo de artistas que inspeccionaron la imagen de la Virgen de Guadalupe, lo que nos habla del alto grado de reconocimiento social y gremial que Juan Patricio Morlete había adquirido.

Fue contemporáneo a otros importantes artistas como Miguel Cabrera, Francisco Antonio Vallejo y José de Alcíbar, ente otros, con quienes fundó la Academia de Pintura. Este hecho nos habla de su interés por las ideas ilustradas que circulaban en esos momentos tanto en Europa como en la Nueva España.

Las obras de Morlete fueron muy bien aceptadas por la sociedad novohispana ya que por un lado siguió utilizando recursos y elementos propios de la pintura novohispana, lo cual hacía que fueran de fácil aceptación, pero por otro lado introducía elementos de gran modernidad, especialmente por su vinculación con el clasicismo francés. Un claro ejemplo de ello es esta obra, donde Morlete retoma un famoso cuadro de Charles Le Brun (París, 1619 – 1690) titulado Alexander entering Babylon o The Thiumph of Alexander, realizado en 1665 y que actualmente se conserva en el Museo de Louvre. Esta obra forma parte de una serie de cuadros con escenas de la vida de Alejandro el Grande, todas tomadas del mismo artista francés.

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El cuadro histórico representa el momento en que Alejandro Magno entra triunfante a Babilonia tras haber derrotado a Darío III de Persia, en la batalla de Issos (333 a.C.). En el centro de la obra se ve al protagonista sobre un majestuoso carruaje tirado por elefantes y ataviado con una corona de laureles, y un cetro con la representación de la victoria. Junto a él, tres hombres dirigidos por un jinete portan una enorme vasija de oro que, junto con los elefantes, representan el botín de guerra. Al fondo de la escena se pueden apreciar los jardines colgantes de Babilonia y la estatua de Semíramis, supuesta reina de la antigua Asiria y responsable de hermosos palacios así como de los jardines colgantes, según leyendas mesopotámicas.

Esta obra, aprobada para formar parte del acervo del Instituto Nacional de Bellas Artes, en la Sección Ordinaria del Consejo para la adquisición de Obras con Valor Artístico y Bienes Relacionados, celebrada el 16 de abril de 2012, fue destinada al Museo Nacional de San Carlos por la pertinencia tanto en temporalidad como en temática para el acervo de dicho recinto museístico.

Una vez firmados los contratos entre el INBA y el señor Juan Cristobal Ruíz, como representante de la Galería Cristóbal, la obra ingresó al CENCROPAM (Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble), institución que se encarga de la dictaminación y restauración de las obras pertenecientes al INBA. A pesar de que la obra se encontraba en buen estado de conservación, fue necesario realizar algunas intervenciones de restauración, especialmente en el marco y en el barniz de la obra. Finalmente la obra fue entregada al Museo Nacional de San Carlos el pasado mes de enero y actualmente se exhibe dentro de la exposición permanente del museo en la sala de Neoclasicismo.

  

REFERENCIAS:
Museo Nacional de San Carlos

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