
No hay nada como una gran historia de terrorpara hacer que tu corazón se acelere un poco, incluso cuando estás perfectamente seguro en casa.
Los audiolibros son incluso más espeluznantes de lo que piensas. Es una buena alternativa a la narración de historias de terror que se cuentan en un grupo reunido alrededor de una fogata, un escenario en el cual puedes concentrarte en lo que el narrador cuenta y dejar que la imaginación vuele hasta los rincones más oscuros de tu ser.

¿Buscas audiolibros de terror espeluznantes y aterradores que te aterroricen? Aquí encontrarás los mejores audiolibros de terror que puedes escuchar antes de dormir, en la oscuridad de tu habitación, cobijados por el silencio sepulcral de la noche.
Desde clásicos que han asustado a generaciones, hasta nuevas lecturas extrañas, estas historias seguramente te mantendrán despierto por la noche.

Edgar Allan Poe, El demonio de la perversidad
Comienza como un ensayo que analiza los impulsos autodestructivos del narrador, encarnados como la metáfora simbólica de El demonio de la perversidad. El narrador explica detalladamente su teoría sobre, qué es lo que hace que las personas cometan actos en contra de sus propios intereses. Esta disertación, en apariencia, se presenta objetivamente como un texto analítico, aunque el narrador admite que él es una de las muchas víctimas del demonio, dando como resultado, el ser condenado por asesinato.
Stephen King, El hombre del traje negro
La historia habla de un niño de nueve años, cuyo hermano había muerto poco antes debido a una picadura de abeja. Un día, el niño sale a pescar y se queda dormido. Se da vuelta y descubre a un hombre con un traje negro de tres piezas. El hombre, que huele a fósforos quemados, le dice al niño cosas terribles: que su madre murió mientras él estaba fuera y que el hombre tiene la intención de comérselo. El niño no cree al principio, pero pronto se da cuenta de que este hombre es en realidad el diablo y escapa. Las cosas que dijo el hombre eran falsas, pero el niño sigue obsesionado por el incidente por el resto de su vida.
H. P. Lovecraft, La casa maldita
La historia comienza con un narrador anónimo describiendo una casa en Benefit Street en Providence. La casa había sido construida más de 150 años antes, pero durante más de sesenta años había sido rechazada por los lugareños, debido a que sus habitantes habían sufrido una cantidad inusualmente grande de muertes. Su característica más inquietante es ser una bodega infestada de un extraño hongo; el narrador menciona haber estado allí cuando era niño y haber visto una mancha aparentemente de polvo, con la forma de una figura humana.
J. Vernon Shea, El visitante del cementerio
Un relato de terror del escritor norteamericano J. Vernon Shea, publicado en la antología de 1969: Cuentos de los Mitos de Cthulhu. El visitante del cementerio nos sitúa en la década de 1960, y relata la historia de un desmejorado conductor televisivo que, además de ser admirador de H.P. Lovecraft, tiene la mala fortuna de vivir junto a un cementerio abandonado, donde un grupo de nigromantes realizan sus macabros rituales al amparo de la noche.
Algernon Blackwood, El ocupante de la habitación
La historia habla de un inglés de vacaciones en los Alpes suizos, que intenta reservar una habitación en una tranquila posada de un pueblo, solo para descubrir que no hay vacantes. Más tarde se le ofrece una habitación que está parcialmente comprometida, y los rumores expresados por el portero de la posada sobre el posible destino del ocupante anterior, pone a volar la imaginación del inglés.
Instálate, ponte cómodo, conecta tus audífonos o bocinas, abrígate y de ser posible sírvete una bebida caliente. La vas a necesitar para calmar los nervios.
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