ADVERTISEMENT
CULTURA COLECTIVA
Cultura Colectiva
  • 🍊 La Cascarita
  • Entretenimiento
    • Música
    • Cine / Series
    • Historia
    • Ciencia
  • Estilo de Vida
    • Moda
    • Viajes
    • Comida
  • Arte
    • Letras
    • Fotografia
    • Diseño
  • TRIBU
    • CC+
    • Ecoosfera
    • El Fildeo
    • CC News
    • Al Filo
No Result
View All Result
Cultura Colectiva
No Result
View All Result
Home Arte Letras

La mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

by
octubre 14, 2016
in Letras
La mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

La mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

Uno de los títulos que es de los mayores exponentes del modernismo dentro de la literatura catalana de principios del siglo XX lo ofrece la autora Caterina Albert en su obra “Solitud”. La novela se publicó por entregas entre los años 1904 y 1905 en la revista Joventut, hasta que finalmente vio la luz de forma completa en 1909.

Desde una perspectiva sociológica, Caterina Albert nos conduce a una sociedad rural de la Catalunya de principios de siglo, a través de Mila, voz y alegato en un mismo personaje cuyo único método de expresión es el silencio. La historia narra y calla, generando el sentimiento de un colectivismo femenino en los ambages del desamparo y la soledad. “Solitud” no describe la historia de una mujer en la soledad de la alta montaña, sino que denuncia y expone el alegato de un colectivismo que empieza a emerger a principios de siglo XX: el de la voz femenina. Una narración que no es historia sino escenario, porque describir la historia no es narrar sino dotar de argumentación y significado al personaje.

Zazy5nztu5eanb3ls4ihxov7kq - la mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

El pretexto del que Víctor Català parte — éste era el seudónimo que utilizó la española para poder publicar sus escritos— es la situación social de la mujer entre finales del s. XIX e inicios del XX. Si observamos a grandes rasgos el papel de la mujer en los últimos tres siglos, nos adentramos en una época donde la feminidad convive a través del silencio pactado, de la obediencia, la resignación y el recatamiento; donde se utilizan corsés físicos e ideológicos en la mujer. En relación a la obra, no es difícil observar cómo al principio de la novela se silencia e ignora al personaje femenino a partir de dos niveles: a nivel externo y a nivel interno: Mila es un elemento pasivo de la acción que sucede, obligada a ser testigo pero no testimonio de las venturas, inquietudes y suspicacias de su marido, quien decide que el lugar para su esposa en una montaña.

Otro de los elementos destacables dentro de la ficción narrativa que delimita y posiciona el espacio físico de la mujer frente al hombre, que en realidad es justo detrás de ellos, Mila subsiste como un personaje pasivo cuyas inquietudes y deseos se pierden en la banalidad de la palabra y actos de su marido, Matías. Mila es definida como una mujer cuyos anhelos encuentra en el cielo, siendo la autora quien se da cuenta y quien expone de manera imperativa que deje de mirar arriba y se centre en lo terrenal, es decir, que se deshaga de su mundo interno y de sus cábalas y se dedique a una vida más “plana”. Sin embargo, es al mirar para la tierra cuando se encuentra a Ánima, un ser descrito como una ruina y una bestia, un hombre de campo. Ello plantea la contradicción de un mundo que le obliga a mirar al frente y a la tierra, a olvidarse de las disposiciones, los deseos y centrarse en una vida mundana donde sólo encuentra horror y muerte. Sin embargo, hay un momento de ruptura, cuando Mila toma una postura activa y comienza a buscar sus espacios de libertad y llega a definirlo como: “mestressa de si mateixa”, “secreta llibertat, harmonia de sentiments”.

El microcosmos de la obra gira entorno al hecho de verse inutilizada como mujer, de obviar sus inquietudes, anhelos y compañía, de esta premisa podemos extraer que el macrocosmos conjuga la incapacidad social no intelectual, de la mujer de finales del siglo XIX frente al hombre, a pesar de su inteligencia e iniciativa, y cuyo papel social se corresponde al hecho de verse redimida y subyugada a un segundo plano emocional, físico, social e intelectual.

S2vg6thoqrd2rgqlet6ythadxi - la mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

Uno de los enfoques más rupturistas y provocativos que surgen en la novela es el hecho de presentar a una mujer de principios de siglo XX con deseo y anhelo sexual.

Mila siente deseo y necesidad sexual y es comparada con el deseo animal de los gatos: “Es descobria aires de gata moixa”. Ella necesita de alguien que solvente sus ansias de mujer, su fecundidad; es tanto en su marido como en el pastor, donde el deseo nunca acaba de liberarse totalmente debido a que jamás se exterioriza ni materializa el acto. También hay reminiscencias eróticas en los músicos que la miran, desean y silban cuando la ven pasar, y es ese momento cuando ella se siente una mujer deseada, pero lo único que le está permitido es llorar en silencio.

Pero no es únicamente crítica social ni empoderamiento del rol de la mujer lo que Caterina Albert quiso plasmar en su novela, la idea de un alegato panfletario servía como herramienta de denuncia, pero no como instrumento para ensalzar el conocimiento ni las distintas inquietudes intelectuales, tanto de ella como de su público lector. Para ello, la autora necesitó de dos corrientes literarias que no bebían del decadentismo romántico ni la novela naturalista, sino que toma directamente a contemporáneos de su época como son Kafka y Thomas Mann para poder expresar el simbolismo  de los distintos elementos de la realidad que no sólo se convierten en símbolos, sino que acaban transmutando al personaje dentro de un paisaje concreto.

Con esto quiero decir que el objetivo de la autora no se traduce a la descripción ni al análisis de una realidad, sino que pretende determinar y componer, a través del espacio, a su personaje principal: Mila.

Ryst5mgs4bchbcxzxipl6h56xu - la mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

El primer símbolo es la montaña que, además de ejercer como marco, simboliza las dificultades de la vida a través de su difícil ascensión y la dificultad que supone la vida en los altos. Otros personajes como el pastor Gaietà y el Ánima también son símbolos. El pastor ejerce la función de guía de Mila en su mirada hacia el interior, es un creador, un nietzscheano. Las conversaciones con este personaje la reconfortan y ayudan en no sentirse tan vacía ni tan sola. El Ánima simboliza el primitivismo, los instintos terrenales, la barbaridad de los seres humanos convertidos en violencia, su irracionalidad escondida, profunda e instintiva.

La relación que entronca al personaje principal, Mila, con la identificación con un paisaje como la montaña, determina que ambas son protagonistas de la historia, ya que una no se entiende sin la otra. Probablemente Mila padece una exteriorización de la montaña como Franz Kafka trabajó en “La Metamorfosis” a Gregor Samsa; el paisaje interior se ha exteriorizado en forma de ser vivo que interactúa con el medio.

La concepción del Idealismo que Thomas Mann impuso a través de “La Montaña Mágica” es la ilusión, el deseo de Mila de ser montaña. A medida que se va a convertir en ella, es un ensimismamiento profundo de la protagonista y su fusión con el medio que la envuelve, se despierta una conciencia superior.

Un ejemplo de ello surge en relación a la llegada de la primavera, tanto la Mila como la Montaña comienzan a transmutar: “Els pits prenien turgències de pits de mare novella”, la primavera embellece la montaña del mismo modo que lo hace con Mila, quien después, relata su felicidad cerca del mar, donde los pescadores vivían de aquello que la tierra les ofrecía. Sin embargo, con la construcción de un puente y del progreso, llegaron las fábricas y las personas, y con ellos la barbarie.

U34mbi2rnrfx3inb7qwuzskh7u - la mujer que quiso alcanzar el cielo pero alcanzó el feminismo

Finalmente, y después del acto de barbarie, Mila se pierde en un mar de pensamientos en la noche, llegando a la concepción de lo inaccesible para el conocimiento humano,y es cuando se vislumbra la concepción de la influencia Ibseniana en Mila: sólo quien se ha hecho fuerte en el conocimiento, siempre doloroso de la realidad, puede estar solo, y Mila, quien ha sufrido, se ha hecho fuerte y ahora es capaz de enfrentarse al mundo real.

Más allá, tanto del alegato narrativo como de denuncia que compone el pensamiento de Caterina Albert en la obra, su intención fue más allá, mostrando la capacidad de la autora de saber conjugar la denuncia del colectivismo femenino con la alta narrativa europea, codeándose con autores de la talla de Mann, Joyce o Kafka, y demostrando desde la literatura un hueco negado y la voluntad de recuperarlo.

**
España también nos ha heredado grandes pruebas de genialidad; en la actualidad aún lo hace, y para que lo compruebes te compartimos a 6 poetas españolas que te encogerán el corazón.


ADVERTISEMENT
Cultura Colectiva

© Cultura Colectiva 2026

Nosotros

  • Conócenos
  • Código de Ética
  • Aviso de Privacidad
  • Tarifario

Síguenos

× publicidad
Advertisement
No Result
View All Result
  • 🍊 La Cascarita
  • Entretenimiento
    • Música
    • Cine / Series
    • Historia
    • Ciencia
  • Estilo de Vida
    • Moda
    • Viajes
    • Comida
  • Arte
    • Letras
    • Fotografia
    • Diseño
  • TRIBU
    • CC+
    • Ecoosfera
    • El Fildeo
    • CC News
    • Al Filo

© Cultura Colectiva 2026