
Me armé de valor para ponerle punto final al sufrimiento que nos hemos causado al intentar
seguir con una historia llena de capítulos dolorosos, que hace mucho debió tener punto y
final.
Por fin vi que el futuro es algo que tú y yo no vamos a disfrutar juntos.
Hoy te digo adiós por última vez, con lágrimas en los ojo,s porque he de aceptar que aún existe
alguna partícula de eso que alguna vez llamamos amor.
Me tomó tiempo reconocer lo poco que soy cuando estoy contigo, la mala persona en la que
me he convertido, el gran mal que me hace tu compañía y los daños causados por tantas
palabras.

Hoy estoy aquí, diciendo adiós por última vez para recuperar mi libertad y llenar ese vacío que
tú, poco a poco, has ido dejando.
Te digo adiós como un acto de respeto y dignidad.
Te digo adiós definitivamente, continuemos con nuestras vidas, separados, felices.
Dejemos de atormentarnos aferrándonos a algo que tú y yo sabemos, jamás
podrá ser ni la sombra de lo que fuimos.
Digamos adiós por última vez, en paz.
Digamos adiós definitivamente, en nombre del gran amor que alguna vez nos tuvimos.
Seamos libres para reencontrarnos y buscar a la persona que de nuevo le dé sentido a la
palabra amor.
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Los corazones rotos se curan con paracetamol y una buena dosis de películas que te lleven a la catarsis y así puedas comenzar de nuevo.
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Las fotografías que acompañan el texto pertenecen al artista italiano Alessio Albi, conoce más sobre su trabajo en su página oficial.

