Alejanda Zuñiga tiene un excelente tino para exponer, con palabras y en imágenes, un universo íntimo, relacionado con los sentimientos más agridulces. En este breve texto poético se adentra sin aspavientos en un camino difícil de transitar: el desencuentro amoroso. Disfruta a continuación de sus formas y su estilo peculiar.

Él nunca estuvo conmigo, se fue con ella,
le pertenecía su tiempo,
su mente y cuerpo.
Jamás le interesé
sólo era su pasatiempo,
alguien con quien discutir.
Él no me pertenecía
pero yo sí a él,
el desierto apareció y en
un abismo me perdí,
mi vida se desequilibró,
me hizo inútil,
y no valió ni las ganas ni la pena.

Éramos tres y no dos
En la relación.
Tenia que luchar con su fantasma,
Con sus escapadas,
Llamadas y mensajes.

Me creó un mundo de soledad,
desconsuelo e insultos,
me hacía sentir peor que
un ciego en un mundo de luz eterna.
Él no estaba conmigo,
pensaba en ella
la añoraba y la desvestía,
jamás la abandonó,
mientras que yo…
Sólo era con quien él discutía.
*
Las imágenes que acompañan al texto son propiedad de Tyler Rayburn.
***
Otra forma con la que puedes volver con a conectar tu pareja es a través de los relatos eróticos, como el que te compartimos: “Pezones rígidos, besos, mordidas, aruños, gemidos, es el caos que nos ahoga en este infinito placer”.

