El joven poeta Kael Palacios explora las posibilidades de lo exquisitamente fantasioso y onírico en las minúsculas escenas cotidianas de la realidad más próxima que pudieran ocurrir a cualquier hora y en cualquier espacio, con un dejo de erotismo y romance, en el contexto del profundo desamor. Disfrútalo a continuación.

Extravío
Prendida en el cielo de tu boca una luz de perla recorre su camino
impregnando tu cuerpo como un destello de canela y ron
tus pechos son el manantial, el verbo y la simetría
sin remordimientos de preguntar por más
cuelgas los sueños por tu cuenta primera
horizonte en ristre, en llamas sobre la colina de espaldas
vuelve el fluido a la espiral y por las escaleras
rebotando bajo la sombra
dentro de otra sombra.

Y una vez se deconstruye la calle
pieza a pieza
y tus pasos se pierden en el olvido
lo que me das
lo que consigues desperdigado en mi corazón
lo que creas con tu existencia
aguarda
voy desorientado por tus veredas
en la ruta de tu espalda me siento libre y efervescente.

Di tu nombre en silencio
lee conmigo las frases no escritas
sobre piel húmeda por el rocío de mi mañana
hinca tu pie en mi estero
con la mirada gacha
—mas no vencida—
porque esta muerte es artificial
y el delirio espera en la esquina.

Dos equis en sentido contrario
volcando velas, hundiendo barcos
tus piernas y las mías
tus manos y las mías
besos furtivos bajo todas las galaxias
cuenta los pasos
cae en el éter
déjate ante todo y lánzate por el rumbo verdadero
si no eres quien eres qué serás cuando percibas
en el tono del agua en un fondo sin reflejo.
*
Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Vanessa Guarache.
***
El amor es eso que nos motiva a levantarnos felices, a vernos al espejo con una sonrisa, a desear hacer lo correcto, por eso, estos poemas sólo los podrás dedicar a quien verdaderamente amas.
