
A pesar de que las técnicas de estudio y aprendizaje deben ser un proceso de constante evolución e innovación que se adecuen a los nuevos medios, estudiantes, temas y conocimientos a tratar, hay clásicos que nunca fallan, como los llamados esquemas, también conocidos como mapas mentales o conceptuales.
Estas herramientas son de gran ayuda para establecer un orden y claridad de conceptos, por lo tanto una excelente herramienta de trabajo que tiene la gran virtud de personalizarse dependiendo del usuario o tema.
Un esquema corresponde directamente con la forma en que nuestro cerebro almacena y recupera información, transmite la jerarquía y las relaciones entre las ideas individuales y permite ver el panorama general.
Foto: We heart it @claudette001
Qué es un esquema
Se le conoce como esquema a la representación gráfica de ideas o conceptos asociados que se relacionan entre sí, respetando un orden jerárquico. Es común que su composición se base a partir de un concepto principal que se va desglosando en ideas más pequeñas o de soporte para comprender el tema en general.
Los esquemas o mapas mentales tienen como objetivo entender un concepto de manera integral para su estudio ayudándose de elementos visuales.
Un esquema corresponde directamente con la forma en que nuestro cerebro almacena y recupera información, transmite la jerarquía y las relaciones entre las ideas individuales y permite ver el panorama general.
Además, los esquemas no sólo sirven para aprender o enseñar, también ayudan a planificar reuniones, se puede crear un esquema para un ensayo o publicación de blog, transmitir información compleja con mayor claridad y mucho más.
Hay muchas formas de crearlos, la manera más básica es simplemente usar lápiz y papel, aunque también hay aplicaciones y programas exclusivamente dirigidos para su elaboración de manera más profesional.
Características de un esquema
Representación gráfica: las ideas principales y secundarias deben estar relacionadas con orden apoyándose de formas, líneas o colores.
Claridad: en los esquemas no cabe la ambigüedad, por lo tanto solo se debe manejar la información necesaria sin ahondar en detalles. Lo ideal es manejar palabras claves o conceptos breves.
Ideas claves: deberán de ser las mínimas y resaltar de las demás en orden jerárquico, todos los demás conceptos que circulen alrededor de estas deberán ser complementarios.
Foto: Youtube Tio Tech
Cómo hacer un esquema
Paso 1
Hacer una lectura de comprensión del tema a tratar.
Paso 2
Identificar el tema principal de estudio
Paso 3
Identificar las ideas secundarias y seccionar el tema por categorías o características según sea el caso.
Paso 4
Destacar las ideas principales de cada sección, así como las ideas secundarias que las complementan.
Paso 5
Jerarquizar los subtemas o secciones, identificar cuáles tienen más importancia o pertenecen a la misma categoría y cuales desprenden otros conceptos importantes.
Paso 6
Ordenar los conceptos a partir del esquema elegido, respetando el orden jerárquico y la claridad de los conceptos.
Paso 7
Estudiar el esquema al mismo tiempo que se intenta explicar, si algo resulta confuso será necesario realizar ajustes pertinentes hasta que se comprenda de manera perfecta e integral.
Tipos de esquema
Existen diversos tipos de esquemas que se adaptan a los gustos personales de sus autores o a la naturaleza de los temas a tratar, algunos de los más populares son los siguientes:
Diagrama
Este esquema se trabaja de manera horizontal y se apoya con corchetes o “llaves” con las cuales se van agrupando ideas, van de la principal a las secundarias hasta abarcar todos los conceptos complementarios.
Fotos: 10 ejemplos
Mapa conceptual
Partiendo de una idea parecida a la del cuadro sinóptico, este esquema se suele desarrollar verticalmente y es una alternativa para las personas que relacionan la identidad gráfica de las flechas con la vinculación o relación de las ideas.
Foto: Pinterest @jehu_notes
Diagrama de flujo
Este esquema se utiliza para mostrar procedimientos desde su inicio hasta el producto final. En el punto más alto se colocará el inicio de procedimiento y se trabajará de manera descendente, en el caso de que existan pasos paralelos o simultáneos el esquema se extenderá de manera horizontal. La jerarquización puede apoyarse con secuencias ascendentes de números o letras. Una gran herramienta para la gestión de proyectos.
Foto: Creately
Esquema radial
A diferencia de los otros modelos, en este esquema la idea principal se coloca al centro del mapa, mientras que sus conceptos complementarios y secundarios se colocan alrededor, relacionándose con líneas, flechas y círculos. Este es uno de los tipos de esquemas que se prestan más a procesos creativos o artísticos.
Foto: Brainly
Los esquemas son una excelente herramienta de aprendizaje, cualquier persona puede crearlos y utilizarlos. Ya sea que sea un estudiante de posgrado o un estudiante de educación básica, los esquemas pueden ayudar a estructurar, administrar y memorizar el conocimiento que está tratando de adquirir.
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