Cuando coincidir en su camino es lo mejor que te pasa en la vida:
Si buscas huellas en mí,
no hallarás, ni un sólo vestigio.
Tú eres el mar, mi cielo, mi aire.
Cada una de tus olas desvanece
en su totalidad a cada instante.
Tus colores, tu luz,
me transforman plenamente.
Tú fuerza, tu presencia,
lo desarma todo.
Elimina todo surco,
cada marca,
dejándome a mí…
sobre la arena,
sobre tu agua,
flotando, pisando firme,
respirándome dichosa
en la espuma de tu existir.

En ese paraíso nuestro,
tan tuyo y mío.
No hay huellas en mí,
no hay más
porque eres el mar.
Tu sentir y tu amor con el mío
derrumban en absoluto
cada diminuto segundo
no habitado por nosotros.
¡No existe más!
Si buscas otro camino,
que no sea el nuestro,
no lo encontrarás.

Concebimos el camino
circulando de la mano.
Creamos este universo,
unidos,
sólo hay vacío alrededor,
porque eres el mar,
porque en ti quiero ser,
contigo, mi cielo,
quiero trascender.
Existir a través de ti,
haciendo real
la manifestación de mi hacer.
Porque si buscas huellas en mí,
tan sólo
con ojos nuevos y despiertos
podrás distinguir
la conexión
que me une a tu mar.
La coexistencia
de mi latir contigo, cielo mío,
y la correspondencia
de mi andar con tu aire.

**
Encontrar el amor nos llena de felicidad, así que si estás en este punto, entonces sólo se trata de alimentar y mantener eso bello que acabas de iniciar; por ello, te recomendamos estos poemas eróticos para quitarte los prejuicios y dedicárselos a tu pareja.
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Phil Chester.

