
Un día como hoy, 26 de enero, pero de 2014, falleció uno de los más grandes escritores que ha dado nuestro país, José Emilio Pacheco. Este hombre fue el autor de diversos textos de reconocimiento mundial en la literatura.
En su trayectoria podemos encontrar grandes obras, así como a él jugando y enseñándonos lo sublime de sus letras; escribió prácticamente de todo, fue un polígrafo en el más amplio sentido de la palabra. Poeta, ensayista, novelista.
José Emilio Pacheco perteneció al Boom Latinoamericano, un movimiento cultural e histórico encabezado por los autores más importantes de los años 60 y 70, que en su mayoría eran jóvenes que empezaban a ser distribuidos por todo el mundo.
Este fenómeno se caracterizó por innovar en la narrativa literaria, que existía e influía a autores desde épocas antiguas. Aquí se sentaron las bases estructurales de la ficción moderna.
En los escritos de Pacheco podemos observar ese compromiso social y cariño que existía hacia México de su parte. Muchos de sus libros tienen una profundidad inmensa, además de tocar temas como la vida y la muerte, el tiempo, las relaciones amorosas y hasta la pérdida.

Fue autor de libros como ‘El Viejo Distante’ de 1963, ‘El Principio del Placer’ de 1972, ‘La sombra de la Medusa y Otros Cuentos Marginales’ de 1990, ‘Las Batallas en el Desierto’ publicado en 1981 y muchos más. En cuanto a poemarios publicó: ‘Los Elementos de la Noche’ de 1963, ‘No Me Preguntes Cómo Pasa el Tiempo’ de 1969, ‘Miro la Tierra’ de 1986, entre otros.
También trabajó como traductor y profesor en universidades de México, Canadá e Inglaterra. Y recibió algunos de los premios literarios más importantes como el Cervantes en 2009, así como reconocimientos de periodismo por sus artículos y ensayos en donde escribía sobre asuntos sociales, literarios y políticos.
Hoy recordamos la pérdida de José Emilio Pacheco con gran admiración y cariño. Y qué otra forma mejor de memorar el legado de un autor que con uno de los libros más importantes de su carrera, ‘Las Batallas en el Desierto’.
Si tú no has leído esta obra literaria de suma importancia para la literatura mexicana, no te preocupes, que después de estas, las mejores frases de la novela, te darán ganas de adentrarte en esta historia, que además es muy corta.

Las frases más hermosas de ‘Las batallas en el desierto’ de José Emilio Pacheco
1. De modo que ni ahora ni nunca podrá haber nada entre nosotros. ¿Verdad que me entiendes? No quiero que sufras.
2. Mi padre me dijo que en México todos éramos indios, aun sin saberlo ni quererlo.
3. Me estremecí. No la besé. No dije nada. Bajé corriendo las escaleras. En vez de regresar a clases caminé hasta insurgentes. Después llegué en una confusión total a mi casa. Pretexté que estaba enfermo y quería acostarme.
4. No hay ninguna posibilidad de que te corresponda. Pero otra parte, la más fuerte no escuchaba razones: sólo repetía su nombre como si pronunciarlo fuera a acercarla.
5. ¿Por qué tienen que pegarle etiquetas a todo? ¿Por qué no se dan cuenta de que uno simplemente se enamora de alguien? ¿Ustedes nunca se han enamorado de nadie?
6. Por alto esté el cielo en el mundo, por hondo que sea el mar profundo, no habrá una barrera en el mundo que mi amor profundo no rompa por ti.
7. Que estupidez meterme en un lío que pude haber evitado con sólo resistirme a mi imbécil declaración de amor.
8. El símbolo sombrío de nuestro tiempo es el hongo atómico. Sin embargo, había esperanza.
9. Voy a guardar intacto el recuerdo de este instante porque todo lo que existe ahora mismo nunca volverá a ser igual.
10. Querer a alguien no es pecado, el amor está bien, lo único demoníaco es el odio.
11. Todos somos hipócritas, no podemos vernos ni juzgarnos como vemos y juzgamos a los demás.
12. Nadie escoge cómo nace, en dónde nace, cuándo nace, de quiénes nace.
13. El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio.
14. Yo frente a ella, mirándola. No sabía que hacer: no probar bocado o devorarlo todo para halagarla.
15. Enamorarse sabiendo que todo está perdido y no hay ninguna esperanza.

