
En 1989 Laura Esquivel escribió una de las novelas más queridas por los mexicanos: Como agua para chocolate, que a través de la cocina narra la relación imposible que tiene la protagonista, Tita, con Pedro. Aquí encontrarás algunas frases que te dejaran con buen sabor de boca:
«Necesito una respuesta en este momento, el amor no se piensa, se siente o no se siente».
«Pero en ciertos casos es más digno dejarse llevar de un impulso ciego, provocado por un gran amor, que oponerse a él».
Foto: Cinevisión
«La vida sería mucho más agradable si uno pudiera llevarse a donde quiera que fuera, los sabores y olores de la casa materna».
«Inclusive se convertían en motivo de diversión, a tal grado que durante su niñez Tita no diferenciaba bien las lágrimas de la risa de las del llanto. Para ella reír era una manera de llorar».
Foto: Lo resumo
«Cada una era una obra de arte. Era el producto de un trabajo artesanal que desgraciadamente estaba pasando de moda, junto con los vestidos largos, las cartas de amor y los valses».
«Lo que me dijiste no cambió mi manera de pensar y te repito que me encantaría ser el compañero de toda tu vida, pero quiero que pienses muy bien si ese hombre soy yo o no. Si tu respuesta es afirmativa, celebraremos la boda dentro de unos días. Si no, yo seré el primero en felicitar a Pedro y pedirle que te dé el lugar que te mereces».
Foto: Pulso Urbano
«El secreto de la existencia humana no consiste sólo en poseer la vida, sino también en tener un motivo para vivir. El hombre que no tenga una idea clara de la finalidad de la vida, preferirá renunciar a ella aunque esté rodeado de montones de pan y se destruirá a si mismo antes que permanecer en este mundo».
«Lástima que en aquella época no se hubieran descubierto los hoyos negros en el espacio, porque entonces le hubiera sido muy fácil comprender que sentía un hoyo negro en medio del pecho, por donde se le colaba un frío infinito».
Foto: Pulso Urbano
«Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no las podemos encender solos, necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender una de las cerillas. Por un momento, nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción».
«John me explicó que nunca perdemos el cielo. Que lo llevamos dentro. Que todos los átomos que componen nuestro cuerpo algún día se formaron en el interior de las estrellas».
Foto: iMDb
En portada: iMDb
También te puede interesar:
10 frases de libros clásicos que puedes usar para pedirle que sea tu novia
Las 30 mejores frases de los escritores más famosos en español
5 poemas de Hilda Doolittle para entender la soledad y el amor

