Seguro las escuchaste de tus mayores cuando eras niño, ahora entiendes a la perfección su significado a pesar de conocer sus curiosos orígenes.
Hecho la mocha
Se llamaba ‘la mocha’ a un revolucionario modelo de locomotora con la punta menos alargada (mocha, partida, incompleta) con respecto a los modelos anteriores. Esta modelo era mucho más novedoso, rápido y potente que sus antecesores.
Ya nos cayó el chahuistle
Chauitztli significa ‘enfermedad del maíz’ en nahuatl, y es un hongo no comestible que aparece en los sembradíos de maíz, dejando la cosecha inútil, prácticamente la echaba a perder.

Sepa la Bola
La Bola era un grupo de civiles opositores al régimen de Porfirio Díaz este grupo no tenia ningún líder y era tan desorganizado que la expresión ‘sepa la bola’, originalmente se refería a que no se podía señalar a ningún culpable.
Cuando el tecolote canta, el indio muere
Los antiguos mexicas asociaban a los tecolotes o búhos con la muerte, creían que cuando estas aves trinaban, estaban augurando una muerte cercana.

Me hace lo que el viento a Juárez.
Uno de los orígenes de esta frase es que Benito Juárez jamás aparece despeinado en ningún mural o retrato a pesar de que la bandera siempre se encuentra ondeando como si hubiera una fuerte ráfaga de aire. Otra teoría explica que cuando el expresidente era joven e iba a bordo de una canoa en un río un gran ventarrón trató de volcar su barca pero él salió ileso.
Se petateó
El petate era un tapete tejido con fibra de palma y tenía distintos usos, como por ejemplo para dormir encima del. En el México prehispánico cuando alguien moría era una tradición envolverlo en un petate antes de cremarlo o sepultarlo.
Foto: Wikimedia Commons
Ni yendo a bailar a Chalma
Chalma es una región en el Estado de México se encuentra una reliquia llamada el Señor de Chalma al cual la gente le pide milagros, a través de una danza al ritmo de un tambor debajo de un árbol.
A ojo de buen cubero
La cuba era un recipiente de madera para medir líquidos, las personas que hacían estos vasos artesanalmente eran llamados cuberos que requerían la habilidad de reproducir estos recipientes con exactitud en su medida.
También se dice que dentro de las minas se encontraban recipientes llamados cubas para que los obreros hicieran sus necesidades. El desafortunado en vaciar estos recipientes era llamado el cubero, este personaje debía tener buen ojo para saber el punto exacto en el que podía cargar la cuba sin miedo a derramarla en su espalda, pero tampoco llevarle demasiado vacía y tener que dar más vueltas y trabajar doble.
Foto: PixaBay
En un santiamén
Viene de las últimas frases de la misa católica en latín «In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti, Amén», santi-amén era lo que alcanzaban a entender los mexicanos de esos tiempos quienes no sabían nada de latín, así que comenzaron a usar esta frase como referencia a hacer las cosas rápidamente, tal cual salían corriendo de la iglesia al escuchar estas palabras.
Andar del tingo al tango
Villa de Tingo, es un pueblo en Peru, país al norte de Argentina, cuna del tango. ‘Andar del tingo al tango’ significa estar de arriba para abajo, de Perú a Argentina.
Chupar faros
Sí, los faros son los cigarros de tabaco que existen desde la época de al revolución mexicana; cuando había fusilamientos se concedía un último deseo a la persona en cuestión y era común pedir fumar un último cigarrillo, además de que el sabor del papel arroz con el que se elaboraban tenía un sabor agradable, por lo que era común chupar ligeramente el cigarro antes de encenderlo.
A Chuchita la bolsearon
Chuchita era una empleada domestica de finales del siglo XVII, dentro de sus diligencias tenia que hacer las compras en el hogar del patrón, se dice que Chuchita solía repartir una parte del dinero que el daban dando limosnas a la gente más necesita y al no completar las cuentas al patrón, la mujer argumentaba que la habían ‘bolseado’, es decir, que le habían sacado los víveres de sus bolsas de compras. Al repetir recurrentemente esta excusa los patrones exclamaban al verla llegar «No me digas que a Chuchita la bolsearon».
Foto: Wikimedia Commons
Ya se armó la gorda
Los andaluces conocieron a la Revolución Española de 1868 como ‘La Gorda’, antes de esta se originaron muchos enfrentamientos para derrocar el mandato de Isabel II, sin embargo la única batalla que logro cumplir con este objetivo fue este evento, por eso la distinción de esta batalla como algo grande o voluptuoso.
La tercera es la vencida
A pesar de que se puede pensar que esta frase se refiere a los torneos de lucha en donde el tercer round define una victoria, también existe la creencia de que en el siglo XVI si alguien era sorprendido robando se le perdonaba las dos primeras veces, pero si el ladrón era sorprendido en un tercer intento a este se le colgaba en las plazas publicas para el escarmiento de la población.
Foto: Pixabay
¡Aguas!
En los tiempos de la Colonia, cuando no se tenia sistema de drenaje, lo común era deshacerse del agua sucia (los residuos del aseo de trastes, muebles y por supuesto los residuos de las bacinicas) tirándola a la calle desde balcones o ventanas, pero para prevenir a cualquier transeúnte se gritaba con anticipación ¡Aguas!
El que quiera azul celeste, que le cueste
El lapislázuli era un mineral muy costoso debido a su extracción y transportación, el pigmento más preciado y más usado para pintar los cielos en los retablos de las iglesias, por lo tanto era muy común regatear para la obtención de este color, pero siempre se respondía con esa frase como negativa, finalmente los jerarcas de la iglesia adoptaron esta frase como analogía y la repetían a los feligreses.
Foto: Pixabay
Un ojo al gato y otro al garabato
Antes de la existencia de los refrigeradores la gente colgaba los embutidos (carne procesada para durara un poco más tiempo sin descomponerse) en ganchos de fierro llamados ‘garabatos’. La presencia de los gatos también era común, ya que ayudaban a controlar las plagas de ratones, el problema era cuidar que los gatos no intentan coger la carne o embutidos de los garabatos.
