Scott, if your life had a face,
I would punch it.
“Scott Pilgrim vs The World” (2010)
La primera vez que me encontré con el trailer de la cinta “Scott Pilgrim vs The World” quedé impresionado con el diseño creado por el equipo del director Edgar Wright. Parecía una cinta directamente relacionada con la generación (horriblemente identificada como) “millenial”. El uso del color, las travesuras audiovisuales con los videojuegos, el lenguaje, la música y los actores parecían dignos para una obra definitiva de nuestro tiempo. Algunos meses después vi el filme y todo lo que pensé resultó ser cierto. Además, se estableció así una nueva película de culto y una moderna representación visual de nuestra generación.
Después pensé en cómo otras obras podían definir una época o simplemente retratarla de una forma fiel sin pasar a la sátira o lo ridículo y no pude evitar pensar en “Back to the Future”, que plasmó 1985 de una forma similar. La música parece atemporal al igual que los vestuarios y las burlas a su generación. El chaleco de salvavidas, la guitarra puntiaguda y las frases “cool” de ese tiempo fueron implementadas de tal forma que simplemente la convirtieron en un clásico irrepetible.

Volví a mi análisis de Scott Pilgrim y llegué a la conclusión de que también es un clásico irrepetible, no solamente por el montaje los elementos que mencioné previamente, sino porque desde el desarrollo del cómic es una historia que, aunque puede ser contada los años siguientes, define absolutamente un periodo histórico con un momento personal de los personajes. Chicos de entre 18 a 28 en la primera década del siglo XXI. Nada de eso puede reproducirse de nuevo como para hacer un “remake” en algunos años (así como ha sido imposible volver a hacer “Back to the Future”).
Pero hay algo más detrás de eso. Scott Pilgrim y compañía me enseñaron distintas cosas a lo largo de mi lectura de los cómics (y de la cinta). Esta historia suele tener un efecto en los jóvenes, principalmente porque como un coming-of-age, se centra en los cambios que suele tener la gente cuando se acerca a cierta edad o a alguna etapa de la vida en la que se deja algo atrás, en este caso la inmadurez del postadolescente, que abre paso al joven adulto consciente de sus acciones y las consecuencias que puede desatar cualquier decisión. Así que le agradezco a Bryan Lee O’Malley por Scott Pilgrim y a este último por enseñarme que…:
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No debes salir con la primer persona que muestra interés

Cuando conocemos al joven Scott nos cuenta que tiene un nuevo interés amoroso: Knives Chau, una estudiante de preparatoria (mientras Scott tiene 23). Aunque se divierten juntos jugando videojuegos, no tienen nada en común. Scott no escucha las tontas historias de Knives y apenas se han sostenido las manos. Dichas actitudes sólo demuestran que no son compatibles.
Entonces, ¿por qué Scott sale con ella? Él trata de justificar la simpleza con el trauma que le causó su última relación, pero en realidad no está avanzando. No está saliendo con una mujer madura, porque tiene miedo que lo trate igual que Envy Adams (su ex), entonces escoge a una niña sencilla porque no tiene complicaciones.
Cuando se encuentra con Ramona, su “relación” está en medio, pero eso no parece importarle a Scott, demostrando que simplemente estaba con Knives para evitar estar solo. Si pensamos también en las relaciones que tuvo Ramona, podemos notar que su serie de errores fueron causados por los mismos factores que los mismos que Scott.
No debes idealizar a las personas

Desde el momento en que la ve en sueños, Scott asegura que es la mujer de sus sueños… en forma metafórica. Aunque se le alerta sobre todas las complicaciones que involucran salir con ella (incluso Ramona le cuenta cómo terminó con su ex), Pilgrim sigue cegado a cualquier tipo de dato porque tiene una versión idealizada de Flowers en su cabeza. Éste es básicamente el error que comete Knives con Scott. No lo conoce realmente, pero aun así está enamorada de él. Si una persona está negada a la realidad, cuando se la encuentre, puede ser más dramático que los enfrentamientos en los cómics.
Ser un soltero lastímero no es cool

Durante los primeros capítulos leemos a Scott quejándose una y otra vez sobre su asunto con Envy Adams, juzgándola incluso por hacerse famosa. No se gana nada causando lástima porque te dejaron. En el caso de Gideon Graves (el último ex de Ramona), es aún peor. El tipo tiene a todas sus ex en suspensión criogénica porque tiene la esperanza de que un día las forzará a quererlo e incluso inserta un chip de control mental a Ramona para que ella siga deseándolo. De verdad es algo patético aferrarse a una relación donde de verdad la otra persona no tiene un interés en estar contigo.
Los inmaduros no son cool

Scott es el ejemplo perfecto de alguien inmaduro: se queja continuamente de su ex, tiene una visión idealizada de una mujer, no tiene trabajo, vive a costas de sus amigos e incluso se niega a ensayar porque lo distrae Ramona. De hecho, Envy terminó su relación con él porque se hartó de su actitud infantil y encontró intereses más acordes a su edad. Al final Scott se da cuenta de que en verdad es necesario madurar para tener un futuro con Ramona, pues su versión imaginaria de la relación solamente funcionaría por un momento antes de que la chica se diera cuenta de que él estaba un estado perpetuo de inmadurez.
Nadie es el centro del universo
El problema con Scott y con Gideon Graves es el mismo: ambos son unos absolutos egocéntricos. Durante todo el cómic vemos que cuando Ramona aparece (e incluso antes), a Pilgrim no le importa en lo más mínimo lo que suceda en la vida de sus amigos. Ni siquiera lo vemos conectar de una buena forma con Kim, con Wallace o con Stephen Stills. Si sus asuntos no se relacionan con Scott, a él no le importa. Al final logra aceptar sus errores y logra mejorar las cosas con sus amigos, mientras que Gideon jamás aprende su lección (y muere a manos de Scott).
Debes aceptar cuando le haces daño a alguien
Esto es muy común en la vida de todas las personas. Nosotros “editamos” nuestra propia historia, por lo que a veces dejamos ciertos detalles fuera. Durante la mayor parte de los cómics, se nos da a entender que la relación de Scott con Kim no fue la gran cosa y que Envy fue la causante de una terrible ruptura, pero conforme avanzamos, nos damos cuenta de que en realidad estuvo con Kim sólo porque como capricho quería ir con ella, y cuando ya no deseaba verla simplemente se fue sin avisarle. Y con Envy, el joven inmaduro decidió presionarla en una pelea, que no era la primera en su relación.
No puedes huir todo el tiempo / El pasado pertenece al pasado
Probablemente sean las lecciones más valiosas de esta serie de novelas gráficas. Tanto Scott como Ramona, tienen culpas y asuntos del pasado que no han superado por completo. Pilgrim mantiene toda su culpa y recuerdos embotellados y enmascarados con su disfraz inmaduro, mientras que Ramona intenta escapar de su pasado de exnovios y de su nuevo prospecto porque tiene miedo de que la lastimen o de que tenga que enfrentarse a las consecuencias de sus actos.
Es un tema recurrente en los cómics y en la cinta (toda la toma nostálgica por los 80 y 90). Si uno se aferra a algo “venenoso” del pasado, comenzará a infectar nuestro interior y nuestras posibles futuras relaciones.
Finalmente ambos personajes se liberan de su pasado y se centran en el futuro que vendrá al final del cómic. Scott madura y Ramona abre un poco su alma para dejar entrar un poco de aire nuevo.
Retener el pasado, sin duda hace más difícil el presente y dificulta la visión hacia el futuro y las posibles maravillas que nos esperen ahí.
“Scott Pilgrim vs The World” y los cómics (o novelas gráficas) en los que se basó, sin duda son de las mejores obras coming-of-age de los últimos años. Continúo convencido de que será recordado como un clásico debido a su cercanía con la mentalidad de nuestra generación, que a su vez, aprehende ciertos elementos del pasado (culturales o personales). El diseño de personaje en el cómic junto con la historia definieron una época y un tipo de personas y el filme de Edgar Wright terminó de establecerla como una de las mejores obras para jóvenes de toda la historia.

