¡Otra vez! Como siempre pensando en lo que no existe
y luchando por causas perdidas,
¡Qué rayos! Siempre me dijeron que soy una soñadora,
pero es sólo que a veces sueño tan alto que no puedo despertar.
Y heme aquí otra vez con el corazón en la mano,
creyendo en hadas madrinas que vendrán a salvarme
o por lo menos a curarme.
Heme aquí una vez más con besos de colores,
con un amor de tonalidades,
con abrazos en degrade
y sobre todo con un corazón que tiene tanto que darte.
Pero no estás y la verdad estoy empezando a creer que no existes,
que sólo eres producto de mi imaginación,
invento de una noche triste.
Y si ya perdí la razón, ¿por qué no perder el corazón?
¿O es sólo que nadie me lo quiere robar?
A estas alturas hasta lo puedo regalar,
tantos problemas que me ha traído,
tantas noches de sueños perdidos,
y quién sabe, así tal vez por fin pueda despertar…


