Las relaciones no son como las imaginamos, la mayoría de las veces son juegos en los que decidimos entrar, a pesar de saber que saldremos lastimados…

¿Te quedas o te vas? De la misma manera tan fugaz como todo esto empezó también terminó.
No sé en qué momento te metiste tan dentro de mí que terminaste dominando mi mente a cada minuto. No sé en qué momento empezamos a jugar al gato y al ratón, donde claramente yo era el ratón.
No sé si es mejor recordar lo que vivimos o imaginar a dónde pudimos llegar, pero en cualquiera de las dos situaciones me doy cuenta que vos y yo no estamos hechos a medida; yo con mi desinterés pintado y el corazón arrebatado y vos tan conformista y descarado, siempre con un ramo de decepciones y una caja de desilusiones a la puerta de mi casa. Los dos siempre con las ganas y las desganas de estar, de hacer, de vernos, de comernos.
Los dos siempre montados en el mismo vagón de la montaña rusa, subiendo y bajando, acelerando sentimientos y a la vez contentos. Espontáneos, siempre libres y entregados pero también distanciados. Descubriendo cómo poco a poco nos convertimos en algo que nunca imaginamos, pero ya no queremos volver atrás.

Intercambiamos letras, canciones y poesía para después torturarnos en la lejanía. Me llevabas de excursión al cielo y al infierno en una misma jornada, éramos luz y oscuridad; calor y frío, tormento y consuelo, yo verdad y vos mentira. A pesar de que cada día nos perdíamos, no dejamos de querernos con la misma intensidad, a pesar de que nos topamos en un momento equivocado, prefiero recordarte bonito.En un juego de tira y afloja nos fuimos desgastando, de risas a llantos, de alegrías a tristezas, nos fuimos hartando de ese adictivo vaivén o al menos, yo lo hice. Cuando empezaba a olvidarte, aparecías de nuevo, arruinando todo lo que comenzaba a construir, y te ibas otra vez.

Cuando empezaba a sanar aparecías sólo para dañar. Incluso cuando pensaba volver, aparecías como siempre, hecho una contradicción, y quizá fue eso, tu maldita intermitencia lo que me motivó a marcharme: que estás y te vas, querés y no querés, intentas pero te rendís.Por eso hoy quiero que decidas: ¿Te quedas o te vas?, si te quedas que sea de tiempo completo, no a medias, y si te vas también.**
El amor sólo puede vivirse de una manera: intensamente. Las expresiones artísticas pueden ayudar a encontrar la forma de sacar todo aquello que quema nuestra alma, por eso en esta ocasión te compartimos cuatro poemas que te llevarán por las etapas del amor a través de la poesía.

