El amor llega y no sabemos cuándo o de qué manera se irá. Somos presos de la memoria que nos lleva por terrenos llenos de suspiros, en los que intentamos recordar qué sucedió para que los caminos se separaran un día, esperando que vuelvan a juntarse. Los poemas de nostalgia que surgen de nuestras almas quebradas nos dan consuelo cuando es necesario; también nos dan la oportunidad de decirle a esa persona que tal vez ese adiós fue una tontería…
Aquel día me besabas y no podíamos
detener la pasión que surgía.
Cuando la noche llegó a su fin intenté
prolongar aquello que sentimos, pero no sucedió.
Hoy has borrado de tu memoria todo lazo entre nosotras.
Para ti fue un error nuestro encuentro,
dices no recordar lo sucedido, dices no eres ese tipo de mujer.

Tienes que saber que nunca dejé de pensar en ti,
en verdad, no hay día que no lo haga.
Niegas el calor que te hice sentir.
Ya no recuerdas todas las veces que mordí tus labios carmín
mientras nuestros cuerpos se unían.
No recuerdas que me pedías que no me fuera.
No recuerdas que decías que no dejara de quererte.
Quiero volver a tenerte conmigo, junto a mí,
no pongas excusas y dime tu verdad.
Dime que sentiste lo mismo que yo sentí.
Dime, ¿no quieres que estemos juntas una vez más?
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Los poemas de nostalgia que se entregan con el corazón son una muestra de que escribir y decir lo que sentimos es liberador, por eso te recomendamos 4 poemas para encontrar consuelo en los momentos difíciles.
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Las imágenes que ilustran el texto pertenecen a Alice Schillaci; conoce más sobre su trabajo aquí.
