En México existen varios mexicanismos considerados dentro de la cultura popular tras ser usados a lo largo de la historia tanto en la vida cotidiana como en películas. Algunos ejemplos son las palabras “chido”, “chamba” o hasta “teporocho”, expresión designada desde la antigüedad a aquellas personas alcohólicas que solían estar tiradas en las calles de la ahora CDMX ahogadas en alcohol.
¿Qué significa “teporocho”?
Según la Academia Mexicana de la Lengua, la palabra teporocho se trata de un “hombre harapiento de los barrios bajos de la Ciudad de México, generalmente alcohólico”.
Esta curiosa palabra proviene de la conjunción entre “té” y “ocho” y seguro te estás preguntando por qué, pero no te preocupes, que te vamos a contar su origen e historia.

Origen de la palabra “teporocho”
Se dice que en los barrios populares cercanos al Centro Histórico de la Ciudad de México existían tiendas donde vendían una bebida etílica mezclada con hojas de naranjo o canela a la que llamaban “té”, la cual era bastante económica y accesible para las personas de bajos recursos, pues costaba solo 10 centavos.
Dicho brebaje comenzó a ganar tanta popularidad, que los puestos decidieron comenzar a venderla en ocho centavos para ser más competitivos y ganar más clientes y para su sorpresa funcionó. Incluso los hombres que los adquirían comenzaron a pedir la bebida como: “Me da un té por ocho”, refiriéndose a un té por ocho centavos.
Con el paso del tiempo la palabra se fue distorsionando hasta llegar a “teporocho” para referirse a las personas a las que les gustaba la bebida.

Popularidad de la palabra “teporocho”
Se dice que este mexicanismo comenzó a tomar relevancia tras la publicación del libro “Chin chin el Teporocho” de Armando Ramírez que cuenta la historia de un chico alcohólico que bebe la “teporocha”, un trago hecho con alcohol de 96 grados con jugo de tamarindo.
La historia de la novela fue adaptada al cine en los años 70 por Gabriel Retes en la película con el mismo nombre protagonizada por José Luis Avendaño, Jorge Balzaretti y Lucila Balzaretti.


