
Estoy siempre a punto, nunca disparo, sólo apunto.
Se me vuelve a olvidar que estoy solo, que estamos solos entre muchos.
Y todos andan con su ceño fruncido, sueños podridos, sin sentido.
Todos andando, programados a gritarnos e insultarnos.
A mí no me golpeaba de pequeño mi padre, ¿acaso a los demás sí?
No puedo ser tu porrista constante. ¿Por qué nos es tan difícil sonreír?
Quiero salir esta noche, quiero olvidar la tenencia del coche.
Quiero olvidarme de mi estúpido jefe, de mi sueldo, del conserje.
Quiero olvidar que aunque quiero no puedo tener una familia,
maldito el día en que no estudié la maestría, maldito país, maldita economía.
Maldito el día que la tuve de frente y no tiré del gatillo, inconsciente;
Con el pretexto de la vida que tenía por delante, supuestamente bastante.
Me consuelan mis amistades, que aunque pocas, son leales.

Pero qué fuerte es esta realidad sufriendo solo, no es para alguien de mi edad.
Volaron los veintes y los años siguientes, encerrado en una oficina, como el que no hace pero imagina.
Soy viejo y soy joven, soy pobre.
Así que mejor me lo gasto en la fiesta o lo invierto en alguna medio dispuesta.
¿Por qué no compré cuando pude ese vuelo a Madrid?
Porque todos mis planes los hice con ella y la dejé tirada, pisoteada.
Pero el arrepentimiento no te hace joven, ni mucho menos la cerveza,
ni la pobreza ni la riqueza, lo que se fue se perdió. No quiero mirar atrás. Vida de muerto.
No quiero ir a trabajar. No quiero un futuro incierto.
Quiero llegar a mi casa con deudas y reclamos, con niños en el psiquiatra con gastos y gastos,
Quiero la agonía de sufrir en familia, mis confidentes imaginarios.
Quiero comer en la casa de día, pero soy viejo, seguiré trabajando.
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Si estás llegando a la edad en la que no sabes cómo regresar ni cómo continuar hacia adelante, te compartimos las 10 cosas que debes hacer y pensar antes de cumplir 30 y así evitar la crisis.
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Las imágenes que acompañan el texto pertenecen al fotógrafo Jared Tyler, conoce más sobre su trabajo en su perfil oficial.

