Pintura por Jorge Sarquis Bello
Recuerdo
que por la mañana tuve una pequeña, crédula, ilusión:
la escritura sería una capacidad fácil y totalmente libre,
que se podría ejercer de cualquier manera y en cualquier parte;
con la que se podría crear el mundo que uno quisiera,
al margen de toda imaginación e incluso todo control.
Recuerdo, también,
que por la tarde tuve otra ilusión
por la cual me puse a pintar…
¿Podría acaso rescatar a ese volcán
de la luna y las sombras, del lago de Atitlán
que lo hacen lucir libre,
único y maravilloso?

