Las parejas crean su propio lenguaje, como si el amor les enseñara una gramática infinita que sólo ellos pueden leer. Y qué mejor que la Poesía para poner en palabras este lenguaje del alma.

I
Relaciones se forman,
tu voz es un pasivo,
la mía forma un activo,
se encontrarán pronto
en el universo.
Yo he puesto punto final,
tú has dicho punto y aparte.
He inhalado tu oración.
Quiero crear
distintas unidades
distintivas en tu habla.
Forman universos pararelos
donde podemos coexistir
en una gramática infinita
la cual tiene significado para ti.
Un universo donde el lenguaje es paralelo.
Nuestro cuerpo y habla
se unen formando las dicotomías
que tanto anhelas.
Mi lengua,
tu habla
y mi cuerpo como transcripción fonética
que solo tú puedes desencriptar.
Si te digo que te quiero
no es una reiteración,
es más que la unidad distintiva
de la palabra.
Mi te quiero
no es una transposición.
Somos sujeto y objeto específicos
en esta oración.
Me gustaría ser un fonema
sobre el viento,
ser un fono,
un sonido invisible,
ser una función simple
sobre tu teorema.
Y diré como la poeta:
“yo quiero ser sencilla,
pero tú me complicas”.

II
Si cayeran dólares del cielo
decidiría irme a París,
mirar el Siena en el atardecer,
pasear por el Louvre en la mañana,
tener sexo mientras llueve,
pasar una medianoche con Cortázar y Fitzgerald,
beber vino con Dalí,
fumar tabaco con Hemingway,
hablar de pintura con Picasso.
Pensaba conocerte,
te vi en la distancia.
Noches de gemidos,
tardes de juego,
domingos en familia.
Tenemos destinos diferentes.
En un trueno transfórmate en mi Zeus,
cambia mi cielo,
conviérteme en Afrodita.
A veces eres libre,
otras veces eres complicado.
Contigo se habla del amor,
la belleza y la muerte.
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Escribir y leer poesía es una forma de sanar el alma. Si quieres leer más poemas de amor y desamor, te invitamos a que conozcas a los autores de los poemas para los que se resisten a superar las decepciones y los poemas para los que no quieren olvidar.

