La igualdad de género en nuestra sociedad sigue siendo un tema polémico que se ha abordado una y otra vez. Documentales, ensayos, investigaciones, libros, estudios sociales, entre otros trabajos han salido a la luz y a pesar de ellos, siguen registrándose casos contra ellas.
Se pensaba en un principio que era generacional, pero esos hombres que nacieron relegando a la mujer a segundo plano en nuestro país, ahora son adultos con hijas; ya no viven en la ignorancia ni tienen más el ejemplo de sus padres, la tradición, por así decirlo. Por lo que la desigualdad, los problemas de equidad, la violencia de género, debieron quedar en el pasado para nunca más salir de él. Sí, en ese momento, cuando se les hizo saber a los padres que tenían que educar a sus varones respetando a las mujeres y dándoles el lugar que se merecen, tratándolas por igual, otorgándoles el reconocimiento justo, el respeto. Ellas solas han ganado mucho terreno en su lucha, a veces hecha menos por creerla exagerada,

Proyectémonos un poco: ¿cómo sería esta sociedad si las cosas fuesen al revés? Hombres molestados sexualmente en el Metro, recibiendo ofertas lascivas por un ascenso, piropos obscenos en la calle, toqueteos indecentes, que crean que sólo por ser hombre tienes que barrer y limpiar, pues es la labor del esposo en una pareja. Cómo sería que no se reconozca tu capacidad intelectual para desempeñar cualquier labor, tener menor salario por ser varón y, lo más importante, que corras peligro, por el único hecho de ser hombre, de ser violado o asesinado sólo por tu género.

Proyección bastante ridícula, ¿verdad? Pues no, eso es lo que todavía padecen las mujeres en este país. Esta es la opinión de un hombre feminista, yo. Que lo soy porque tengo hijas, hermanas, amigas, vecinas. Lo soy porque es necesario y justo. Para darnos una idea, el INEGI en 2015 censó 94.4 hombres por cada 100 mujeres, es decir, ellas son mayoría, entonces ¿qué nos hace a los hombres tan especiales?
Las mujeres se han ganado a pulmón un lugar y una voz, no por ser más, sino por seres humanos con las mismas capacidades. Se pensaría que la proyección es muy fantasiosa, pero la realidad es otra, y aún seguimos acostumbrados a este trato de misoginia que nos hace ver el maltrato y el acoso hacia la mujer como normal. Llamar a una mujer feminazi solamente por exigir igualdad es una estupidez, ¿llamarlas exageradas te parece correcto? Si la situación que viven en este país es aterradora ¡las están matando!

Estamos en una época en la que ser mujer es peligroso, nos hemos insensibilizado a tal grado que es relativamente fácil secuestrar a una en el transporte público, a la vista de todos, y huir porque nadie hace nada. Hay que poner un poco más de atención porque cada persona puede hacer algo, por lo menos, cambiar de mentalidad.

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