Toda espera es difícil, pero cuando el amor es tan grande, vale la pena:
Sabrás conmigo qué son los achaques.
Entenderás que nuestra niñez nunca se habrá ido.
El recuerdo nos dará risas, carcajadas a morir de las tonterías que nos atrevimos hacer en aquellos días.
Ya sabré de llantos y berrinches.
De malcriadeces y pucheros.
Seré parte de tu pereza de invierno, de tus celos y días malos con el calor del verano.
Parece eterno, y apenas empieza esto. No me pongo a pensar más, te veo y sé que tengo suerte.

Aunque en este instante me cuesta meterme en la cabeza que tus experiencias de los 20 ya no las vivirás conmigo, me las contarás, las compartiríamos, mejor dicho.
Comprenderás ya a un hombre, me conocerás de pie a cabeza, con una mirada bastará para que sepas la verdad.
Seremos el resultado del tiempo que nos tomamos.
Tus vivencias, tus locuras, tus viajes, tus amores, tus secretos, tus chistes y cuentos…
Ya para ese entonces podrás venir a mí y descargar todo eso que llevas dentro de ti.
Cuánta felicidad, cuánta nostalgia. Los años, nuestros cuerpos, estarán apenas para iniciar el verdadero proceso del amor.

Ya sabremos que es ser un apoyo incondicional, comprenderemos que ya no hay carrera, razonaremos antes de pelear, habrá entre nosotros tal conexión que poco nos amargaremos nuestros días.
Ya sabremos, en realidad, lo que es amar cuando en nuestros brazos alcemos hijos y nietos.
Yo estoy asumiendo que no es el momento, pero te llevo presente en mi futuro, te quiero conmigo, que no te extrañe mi sorpresa y que ya dejemos todo para unirnos.
**
Esos 50 cuentos que te compartimos te convertirán en un experto en literatura.
**
Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Merve & Nils.
