Vestido blanco de lino y mármol
Cabello oscuro de miel y barro
Ojos hermosos, café y cacao
Piel morena como el melao.
Altanera contra el viento
Como sol y su efecto
De paso muy lento
Peinado desperfecto.
Cigarrillo encendido en mano
Humo de nicotina exhalado
Vestido blanco de lino y mármol
Y yo tras ella más que babeado.
Escultura que detiene el tráfico
Gritando “maldito” a un degenerado
Vestido blanco que pasó a mi lado
Ojos hermosos, café y cacao.
Todo hombre le miraba a ella
Hasta su vaga estela era bella
No dejó más que una humareda
Y una sonrisa que aún destella.
Olor de pies descalzos en el pasto
Dulzura de chocolate blanco
Huellas de orgasmo refinado
Piel morena como el melao.
La ropa interior se le marcaba
Un sostén elegante que mataba
El encanto recogido sin palabras
Provocaba desnuda imaginarla.
Tras ella y sin nada suyo
En mi lujuria la construyo
De su espalda no huyo
Y mi santidad destruyo.
Preguntándome su nombre
Anhelando su alto escote
Soñando ser su hombre
Saber dónde se esconde.
Deseando ser su cigarrillo
Para ser fumado con delirio
Encogerme en cada soplido
Y escapar con sus suspiros.
Colándome bajo su falda
Rozando toda su espalda
Siendo más que una palabra
Era mucho más que desearla.
Aunque yo era sólo un niño
Después de ver aquel monumento
Jamás volvería a serlo.
Vestido blanco de lino y mármol
Cabello oscuro de miel y barro
Ojos hermosos, café y cacao
Piel morena como el melao.

