Parodiando a la razón de Goya, “El sueño de la razón produce monstruos” es un grabado de la serie Los Caprichos, del pintor español Francisco de Goya, enumerado con el no. 43 en la serie de 80 estampas que se publicaron en 1799.

El Durmiente simboliza, en principio, a la razón que duerme. Los papeles de trabajo y las plumas -algunas de ellas traídas por una lechuza- indican, con gran certeza, que el Durmiente está empeñando en algún tipo de esfuerzo mental, en algún problema a “reducir” por la razón, sea intelectual, artístico o político. Y que, en un momento dado de este esfuerzo, fue vencido por el cansancio. Entonces, aparecen animales de la noche -gatos, lechuzas y murciélagos-; que le rodean, y le contemplan desde su mundo de sombras, al parecer, amenazantes. -Aunque esto no es del todo exacto, ya que también puede suponerse que vienen en su auxilio-.

En 2008, doscientos nueve años más tarde, el artista británico-nigeriano Dinka Shonibare, tomó una serie de fotografías bajo el mismo nombre, con medidas de 182.9 x 125.7 cm. Llenó su trabajo de colores brillantes que hacen referencia al sentido irónico y de parodia protagonizada por la “gran” razón de los diferentes continentes, desde África hasta América, y la imponente soberbia de la razón protagonizada por el homo-sapiens.

Calibrada en el idioma francés, el artista nos hace cuestionar sobre cuáles son los monstruos que producen la razón en las diferentes posiciones del globo poniendo en contexto este mundo ya mil veces colonizado, corruptamente globalizado y políticamente decadente. Una vez más, la estética capturada bajo el ojo de un artista sirve de puente entre la unión de lo que nunca se debió haber separado: política, filosofía y religión como el ritual del arte.

Yinka, conocido por su exploración del colonialismo y postcolonialismo en el contexto actual de la globalización, realza la etnicidad de sus raíces, poniendo en el plano estético la belleza africana en contraste con la visión occidentalizada que acostumbramos.

Otro de sus trabajos: Globe Head Ballerina, es una escultura que ocupa el espacio público; un cuerpo humano de tamaño natural basado en una fotografía de la bailarina Margot Fonteyn. El traje está hecho de tela africana, cera holandesa y el bailarín tiene un globo estilo victoriano como cabeza. Encerrada dentro de una esfera, la bailarina gira sobre Pointe y a primera vista se puede ver el continente que representa el artista.

Así como Dinka Shonibare, en la historia del arte han existido personajes que toman de grandes trabajos su inspiración. Te invitamos a ver esta selección de cuadros con algunas coincidencias.

