San Poggio (La Plata, Argentina 1979) es un artista argentino que crea pinturas, esculturas e instalaciones fantásticas y surreales que dejan poco a la imaginación. Dentro de la extrañeza, sus piezas tienen una constante: la geometría. Crea escenarios ficticios que parecen salidos de un videojuego, y conforme vamos pasando la vista sobre ellos encontramos nuevos espacios y elementos, nuevas situaciones, nuevos objetos e historias; todo ello dentro de la apariencia de repetición infinita.
Detallar sus obras es encontrar situaciones absurdas en un mundo que nos recuerda a el famoso “Jardín de las delicias” de El Bosco, donde las historias dentro de un mismo lienzo se van haciendo infinitas, como si existieran diferentes dimensiones.


Otras de sus piezas, un poco menos saturadas de elementos, y que podemos detallar sin demasiado esfuerzo ni búsqueda son un poco más siniestras y macabras, atemporales; sin referentes de la realidad, sin principio ni fin. Los personajes interactúan entre ellos, creando esté diálogo absurdo de actividades sin sentido en un confuso escenario de ciencia ficción que no tiene ni principio ni fin, pero el caos siempre es latente.















