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ARTE

11 obras de Hokusai que no son 'La gran ola de Kanawaga'

Podrás no conocer el título de la obra o el nombre de su autor, pero ‘La gran ola de Kanawaga’ es tan popular que seguramente la has visto más de una vez.

*Este artículo fue publicado originalmente por Beatriz Esquivel el 13 de marzo del 2019 y ha sido modificado

Más allá de su obra más famosa y su serie en torno a los paisajes del Monte Fuji, Katsushika Hokusai es un artista japonés que se especializó tanto en la pintura como en el grabado y tuvo una producción plástica mucho más amplia. 

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La carrera de Hokusai comenzó cuando se volvió aprendiz en un taller de grabado que se especializaba en la impresión de libros. Durante su paso formación como grabador, Hokusai demostró habilidad para realizar los retratos de los actores del teatro tradicional japonés, llamado kabuki, así como completar trabajos que se relacionan con el surimono, un género que involucró la creación de xilografías especiales para distintos soportes, como libros de literatura, por ejemplo. The Laughing Hannya (Warai-hannya)The Mansion of the Plates (Sara-yashiki)


Oiwa (Oiwa-san)La realización de las placas de este tipo de trabajo no era una cuestión de principiantes, pues no sólo se necesitan nociones de dibujo y perspectiva, sino una gran habilidad para tallar las planchas de madera con la precisión adecuada, en particular cuando se trataba de formar los caracteres —o kanjis—.Kohada KoheijiEste tipo de trabajo poco a poco comenzó a popularizarse, dado que las reproducciones de cada grabado permitían que más personas pudieran costear este tipo de obras. Al mismo tiempo, Hokusai, bajo una decena de seudónimos, siguió realizando pinturas para todo tipo de libros, mismas que aunque a la fecha no gozan del reconocimiento que la serie del Monte Fuji, basta verlas para dilucidar el talento del japonés. Obsession (Shûnen)

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«White dews sparkle over the autumn field where wind sweeps; / I expect an instant amid the dew-wet grass». Poema de Funya no Asayasu, de la serie One Hundred Poems Explained by a Nurse (Hyakunin isshu ubaga etoki). / Foto: The Met Museum.Tal es el caso de estos grabados, pertenecientes a la recopilación de cuentos japoneses Hyaku Monogatari (Cien historias de fantasmas)— editada en 1830 y que se originó de un juego nipón, llamado Hyakumonogatari Kaidankai (Reunión de 100 cuentos extraños). El juego era simple: todos los asistentes debían encender 100 velas durante la noche y cada uno de ellos debía contar una historia de terror. Conforme se contara cada relato, las velas se irían apagando, creando una atmósfera mucho más escalofriante. 

«Ah! the foot-drawn trail / Of the mountain pheasant's tail, / Dropped like down-curved branch / Through this long, long dragging night, / Must I keep my couch alone?» Poema de Kakinomoto Hitomaro, de la serie One Hundred Poems Explained by the Nurse (Hyakunin isshu uba ga etoki), 1839. / Foto: The Met Museum.Pensando en tal tradición, las ilustraciones que Hokusai realizó cumplen con su función: lejos de la sobriedad a la que nos tiene acostumbrado a partir de su obra más famosa, éstas muestran rostros perturbadores e incluso alguno diría que de tintes surrealistas, mismos que por supuesto hacen referencia a algunas de las leyendas del folclor japonés.«Spring has passed / and summer, it seems, has come / garments of white cloth / are spread to dry, / the clouds are cloaking / heavenly Mount Kagu». Poema de Jitō Tenno (Empress Jitō), de la serie One Hundred Poems Explained by the Nurse (Hyakunin isshu uba ga etoki), 1839. / Foto: The Met Museum.Esta no es la única serie de carácter literario que Hokusai ilustró, otro ejemplo es One Hundred Poems Explained by the Nurse (Hyakunin isshu uba ga etoki), que si bien el título implicaba la creación de cien grabados de cien poemas, tan sólo creó una fracción (lo cual, curiosamente también ocurrió con las cien historias de fantasmas).

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«A summer's night in twilight still barely begun / the moon must be somewhere awake, too, / in amongst the clouds». Poema de Kiyohara no Fukayabu, de la serie One Hundred Poems Explained by the Nurse (Hyakunin isshu uba ga etoki), 1835. / Foto: The Met Museum.Ambas resultan ser grandes ejemplos de cómo la técnica y creatividad de este pintor japonés sobrepasó los paisajes tradicionales, así como de la intersección de disciplinas artísticas en el Japón del siglo XIX. 

«I hear the stag's pathetic call / Far up the mountainside / While tramping o'er the maple leaves / Wind-scattered far and wide / This sad, sad autumn-tide». Poema de Sarumaru Dayū, de la serie One Hundred Poems Explained by the Nurse (Hyakunin isshu uba ga etoki), 1939. / Foto: The Met Museum«Through the tattered roof of the harvest hut, / Ill thatched with rushes, / The falling dew makes wet / The sleeves of my garments». Poema de Tenchi Tennō, de la serie One Hundred Poems Explained by the Nurse (Hyakunin isshu uba ga etoki), 1839. / Foto: The Met Museum.Te podría interesar:

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