Por qué Avelina Lésper se ha convertido en la peor crítica del arte

Lunes, 16 de julio de 2018 13:28

|Alejandro Rodríguez Castillo
avelina lesper se convirtio en la peor critica del arte

Lésper se vio involucrada en una fuerte crítica de arte hace unos días.

En la calle 4 Poniente esquina con Periférico Sur, a unos metros de la sala de conciertos Ollin Yoliztli, en la Ciudad de México, se puede ver un graffiti con detalles azules y rosas que transmite un mensaje contundente y claro: "¡Avelina Lésper me la pelas!". Lésper, quien es una famosa crítica de arte, no dudó en tomarse una fotografía junto a la pieza y retar al autor para tener un diálogo bajo la pregunta: ¿en qué límite esto puede ser arte urbano o simple vandalismo?


Avelina es reconocida por sus incisivas críticas de arte, en particular a lo que conocemos como "arte contemporáneo" y a lo que ella llama "arte VIP (Vídeo, Instalación, Performance)". Sus opiniones radican en que este tipo de manifestaciones necesitan una explicación o intervenciones de los curadores y esto se interpone con la experiencia estética. Amada por muchos y odiada por otros tantos, Avelina Lésper se ha convertido en una de las críticas más importantes en nuestro país e incluso a nivel internacional; sin embargo, sus comentarios llegan a ser conservadores y en muchas ocasiones excluye manifestaciones estéticas o exploraciones alternativas. Así, sin quererlo, pone sobre la mesa la complejidad y extrañeza del arte contemporáneo.


avelina lesper se convirtio en la peor critica del arte 1


Quizás el problema nazca con Duchamps. En 1917 Marcel intentó exponer un urinario en una muestra organizada por la Sociedad de Artistas Independientes de Nueva York; tituló la pieza como La Fuente (Fountain) y la firmó como "R. Mutt". A partir de ese momento puso en boca de todo el mundo la famosa pregunta: ¿qué es el arte? La posible respuesta la podríamos encontrar en la antigua Grecia con el filósofo Aristóteles y su sentido de mimesis. Este planteamiento establece que los seres humanos imitamos lo que nos rodea para comunicarnos, en el caso del arte, nuestras representaciones radican en la interpretación que le damos a la realidad y cómo la manifestamos mediante diferentes expresiones: pintura, escultura, teatro, etc. A esta primera manifestación le podemos llamar “signo” o, según el filósofo Charles Peirce (1839-1914), “representamen”.


Aristóteles establece que, posterior a la mimesis, nos encontramos ante tres elementos fundamentales para crear nuestra experiencia estética: la poiesis, es el producto artístico en sí; la aestesis, el momento en el que nos encontramos ante la obra —en un museo, en el teatro, en un libro, etc.—; y por último, la catarsis, nuestra interpretación de la obra y el efecto emotivo que realiza sobre nosotros.


Si bien existen siete manifestaciones clásicas de expresiones artísticas —arquitectura, escultura, pintura, música, literatura, danza y cine–, la indagación inherente en el ser humano artístico nos ha llevado a nuevas exploraciones, combinar literatura y dibujo —cómic—, danza y teatro —performance— o sólo buscar posibilidades diversas. Según la doctora en comunicación Vivian Rumeu, “el valor estético de una obra de arte reside en la propuesta que maneja suponga la transformación de lo existente bajo pautas de racionalidad medianamente restrictivas”(1). Es decir que la expresividad siempre buscará diferentes formas de manifestarse.


avelina lesper se convirtio en la peor critica del arte 2


Según ha dicho Lésper, el arte no necesita de su contexto para existir ni de una explicación, es decir, que la pieza se explica por sí misma mediante su manifestación —irónicamente ahora pide a los grafiteros explicar sus piezas y justificarlas—; sin embargo, si partimos de la mimesis y entendemos el arte como un sistema de comunicación, éste de manera obligatoria necesita de su contexto para manifestarse, pues siempre estará ligado a un ámbito sociocultural; no obstante, lo que vuelve a los productos artísticos piezas de valor es su trascendencia estética e histórica.


Por lo tanto, podríamos decir que el arte parte de tres puntos fundamentales: una búsqueda de comunicación estética, la técnica para corromper la realidad y una trascendencia histórica. El mal llamado arte contemporáneo encuentra su dificultad en el segundo punto, pues muchas veces se ha caracterizado por tomar elementos fuera de los cánones tradicionales para crear sus manifestaciones; elementos comunes como basura, coches viejos o vajillas. Si volvemos a tomar como ejemplo el urinario de Duchamps, podríamos decir que éste carece de técnica, es un urinario como cualquier otro que encontramos en el baño de la oficina; sin embargo, sufre una intervención humana al momento de ser sacado de su contexto y llevado a un museo, a partir de ahí vemos que se manifiesta la mimesis, pues se toman dos elementos de la naturaleza: el arte y los artefactos comunes, y busca comunicar algo diferente; el urinario se trasforma en signo.


avelina lesper se convirtio en la peor critica del arte 3


De manera posterior, vemos la poiesis, la pieza común es manipulada para manifestar un mensaje crítico —el hecho de tener un urinario de cabeza y en una exposición de arte tiene su razón de ser—; luego viene la aestesis, pues nos encontramos con la pieza en un entorno específico: el museo; al final, tenemos la catarsis, ya que el objeto sorprende e incluso llega a molestar. La crítica que se buscaba realizar en contra del arte se ve concretada y logra trascender el tiempo dado que hasta hoy mantiene el debate: ¿esto es arte?


Cabe especificar que estas manifestaciones no obedecen cánones tradicionales, por lo tanto, no sólo son complejos en su interpretación, también en su valoración estética. Existen manifestaciones, instalaciones o incluso performance que buscan una experiencia estética, pero de igual manera hay muchas manifestaciones engañosas que sólo buscan justificar la falta de talento o de imaginación.


Volvamos al tema del graffiti, parecido al urinario de Duchamps, esta pinta logra comunicar una crítica hacia el arte, las manifestaciones y quienes las analizan. Lésper, al ser un personaje tan importante en la escena artística contemporánea, se ve envuelta en esta pieza que, gracias a ella, ha logrado trascender el simple muro para llegar a la mesa del debate.


avelina lesper se convirtio en la peor critica del arte 4


Avelina, al estar en contra de las manifestaciones contemporáneas, se ha vuelto una conservadora del arte, el graffiti es una forma de expresión irruptora y agresiva, pues su máxima radica en intervenir espacios públicos y ajenos, esta pieza en específico contiene una crítica que ha logrado trascender gracias a tu técnica y todo con cinco simples palabras: ¡Avelina Lésper me la pelas!


**


Estas son las razones por las que Avelina considera que el arte contemporáneo es un fraude.


**


Puedes ver la queja de Avelina Lésper aquí: 

https://www.avelinalesper.com/2018/07/se-busca-autor-de-graffiti.html?m=1


**


Referencia

(1) Romeu, “Semiótica y arte. El papel de la primeridad en los procesos de comunicación estética” en Razón y palabra, número 72.

Alejandro Rodríguez Castillo

Alejandro Rodríguez Castillo


  COMENTARIOS