Por qué decir que "el arte contemporáneo no sirve", te hace más pretencioso e ignorante de lo que crees

Sábado, 28 de enero de 2017 10:47

|Julieta Sanguino


"La carencia de rigor (en las obras) ha permitido que el vacío de creación, la ocurrencia, la falta de inteligencia sean los valores de este falso arte, y que cualquier cosa se muestre en los museos"... después de esta contundente frase, cientos de alumnos de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, ovacionaron a la crítica de arte mexicana más polémica para secundar su opinión... al menos así lo escribe la revista "Vanguardia" en su crónica sobre la conferencia de Avelina Lésper.

arte contemporaneo
Nos hemos quedado atrapados en el pasado. Aún nos acecha el sentimiento de nostalgia cuando vemos una pintura de Renoir (quien también es sumamente criticado por no tener una finalidad y sólo pintar bonito) o Matisse, quien en su tiempo fue considerado una bestia por sus creaciones innovadoras que cambiarían la figuración y el arte para siempre.

arte contemporaneo moderno matisse

"Nadie está mal y nadie tiene razón por completo, el arte se trata de cambios, de innovación, de destruir conceptos, experimentar con nuevas propuestas y provocar".

Entonces nos aventuramos a asegurar que el arte del pasado es mejor, que los trabajos artísticos contemporáneos son una mierda, una basura, el fin del arte y el principio de la decadencia. A Duchamp lo castigan con sentencias como, "un artista falto de originalidad, ladrón, usurpador o un payaso que no hizo más que poner un urinal en medio de una sala de museo". Aunque en la realidad, si observamos la evolución del arte, podemos notar los patrones, cambios y el verdadero valor del arte contemporáneo.

duchamp arte contemporaneo
Algunos aseguran que el arte debe representar la realidad (y por esa razón descalifican lo no figurativo), otros consideran que se trata de las emociones que provoca (aman a los expresionistas y no entienden a los pintores ortodoxos que se basan en reglas como la proporción áurea). Nadie está mal y nadie tiene razón por completo, el arte se trata de cambios, de innovación, de destruir conceptos, experimentar con nuevas propuestas y provocar.

dripping arte contemporaneo
Los griegos perfeccionaron la naturalidad del movimiento del cuerpo en el mármol;  en el Renacimiento, artistas como Da Vinci y Miguel Ángel experimentaron con la perspectiva y las medidas corporales; en el Barroco una verdadera técnica pictórica nació para jugar con las sombras y claroscuros y dar más realismo a las piezas; los impresionistas premiaban la luz que la combinación de colores proporcionaba a las obras; los cubistas quisieron representar algo tridimensional en sólo dos dimensiones y los surrealistas pintaron realidades inexistentes, imposibles y oníricas en sus cuadros.

surrealismo arte contemporaneo

¿Cómo debe ser el arte en la época actual?

Duchamp, asegura el teórico Yves Michaud, abrió la caja de Pandora a principios del siglo XX con su ready-made pero desde ese punto a la actualidad, la evolución del arte ha devenido en el exceso de producción. Las obras se multiplican, se estandarizan y se hacen accesibles para que todos las consuman. Muchas carecen de intensidad y, concluye Michaud, "abunda la escasez y lo fetiche se multiplica en los departamentos del supermercado cultural". 

“La fuente” Marcel Duchamp
Duchamp no sólo creó los ready-made, también se dio cuenta de las estrategias de producción que operan sobre aquellos factores que existen en el arte: autor, modo de exposición, público y objeto. Entonces transformó las cosas cualquiera (que son seleccionadas de manera específica), en una obra y al mismo tiempo, una no-obra. Aquellas cosas cualquiera dejaron de serlo para convertirse en obras y demostrar que en realidad nunca fueron cosas cualquiera: La constitución, los aspectos intelectuales que acompañan a una pieza y los conceptos que simboliza, son capaces de transformar un objeto común en una obra de arte.

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Si sigues creyendo que el arte contemporáneo es un sinsentido continúa leyendo...


Existen grandes ejemplos que ponen en alto al arte contemporáneo. Cildo Meireles, por ejemplo, hace de su arte un estudio poético de la sociedad para contestar interrogantes sobre el capitalismo, la sociedad, el legado histórico y el papel del espectador en el arte. La perversa obra de Santiago Sierra visibiliza la desigualdad, la horrible procedencia del trabajo y el dinero, y la discriminación racial irrumpiendo en la sociedad, generando caos y  violencia a través de sus performance e instalaciones.  

cildo meireles arte contemporaneo
santiago sierra arte contemporaneo
Teresa Margolles hace lo propio con obras crudas que reflejan la violencia y la crueldad que se vive en México y lo representa a través de trabajos que a primera impresión no lucen tan escalofriantes pero si miramos con un poco más de detenimiento, nos enfrentamos ante el exabrupto de una realidad cada vez más tensa.

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"Poner alguno de esos argumentos en una charla sólo demuestra ignorancia y pretensión: se habla de algo sin saber nada".


Decir que el arte contemporáneo no sirve, que no vale la pena o que es basura, sólo nos demuestra la falta de memoria histórica, de estudios y de conocimiento sobre el arte para ponernos al nivel de esos rigoristas que hace más de cincuenta años aseguraban que la obra de Matisse era aterradoramente horrible, que los trazos de van Gogh nunca lograrían venderse o que sólo lo bello podía ser considerado arte.

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El arte del siglo XX y el siglo XXI está destinado a desafiar, para poner en duda los conceptos que conocemos: ¿qué es el arte?, ¿eso es arte?, ¿qué distingue al arte de la realidad?, si eso es arte ¿por qué lo que yo hago no lo es?. Las respuestas no sólo involucran al artista sino al sistema del arte, al mercado, al consumo, los mecenas y, por supuesto, las relaciones públicas y el marketing.

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No es justo decir que todo el arte contemporáneo es mierda (sin aludir a la obra de Piero Manzoni) sobre todo cuando hay propuestas valiosas, con un discurso vibrante y, un concepto claro y bien trabajado. Aseverarlo sólo se logra  a través de generalidades absurdas que convierten a esos argumentos en hipótesis falaces que deberían ser poco relevantes (aunque muchas veces tienen un eco impresionante).

Sólo aquellos que nunca han leído un libro de historia del arte o crítica del arte, pueden seguir creyendo que las reglas se aplican, que el mejor arte quedó en el pasado, que ya no hay propuestas valiosas o que el arte contemporáneo es un absurdo. Poner alguno de esos argumentos en una charla sólo demuestra ignorancia y pretensión: se habla de algo sin saber nada.

FerrisBueller arte contemporaneo
No hay que olvidar que así como hay trabajos y piezas valiosas también existen propuestas intrascendentes que intentan crear una "ruptura" a través del absurdo... la única manera de saberlo es analizando el discurso, sus intenciones y el significado de la pieza. Ese es el único modo de hablar de arte contemporáneo con seriedad y dejar de parecer un predicador religioso que cree que Dios hizo el mundo o que Eva es la causante de que estemos fuera del paraíso.

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Referencias:
El arte en estado gaseoso de Yves Michaud
Qué es el arte de Arthur C. Danto
"El Arte Contemporáneo es una farsa: Avelina Lésper".


REFERENCIAS:
Julieta Sanguino

Julieta Sanguino


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