Natalia Calderón es una artista mexicana que crea diseños únicos sobre la piel bajo un estilo abstracto sobre acuarela. “Los hago a través de fotos de rayos X de las flores y el movimiento del humo para que el tatuaje sea parte de ti, te pertenezca, como si hubieras nacido con él.
Los rayos X me fascinan, es ver la belleza desde el interior, y las flores es de las cosas más bellas que la naturaleza nos puede ofrecer”, explica a CC.
Con 31 años, la también diseñadora de moda, transporta las técnicas de ilustración que aprendió en el Istituto di Moda ‘Burgo’, para lograr obras de arte personalizadas, y que cumplen con un propósito de vida.
“Toda la vida me sentí fuera de lugar: con mi ropa, con mis gustos, mi forma de ser; mis tatuajes surgen de un proceso sanador donde me reconcilié conmigo hasta sentir el alivio y las paces que mis clientas tienen con un tatuaje que se fusiona con ellas”.
Después de la pandemia y trabajar como asistente de vestuario en proyectos como Luis Miguel (la serie), Natalia Calderón le dio una oportunidad al tatuaje para abrirse camino como tatto artist en diferentes estudios de CDMX.

Al quedarse sin trabajo, decidió pedir una máquina de tatuar por Internet e iniciar un curso en línea. Empezó en su casa tomando la piel de su hermana como conejillo de indias hasta entrar a un estudio como aprendiz.
“No sabía ni por dónde. Inicié con el estilo tradicional americano (líneas muy gruesas, colores muy sólidos, paletas limitadas) hasta encontrar mi propio estilo: tatuajes botánicos con trazos de humo y colores vivos, o negro y grises”, cuenta Natalia Calderón a CC.
Con tres años de experiencia en tatuajes, ha desarrollado una profunda pasión por el arte y sesiones cargadas de historias sanadoras. “El tatuaje es un intercambio de energía porque el diseño se vuelve parte de mis clientas. Muchas buscan tapar heridas tanto físicas como emocionales a través de algo bello, como una flor”.
