La nueva serie original de Marvel, ‘Agatha All Along’ llegará a la plataforma de Disney+ este 18 de septiembre, y si quieres saber más sobre este gran show de hechicería y crimen, entonces es momento de que conozcas a la bruja real en la que se inspiró la serie: Bridget Bishop.

Bridget Bishop, la bruja real que inspiró ‘Agatha All Along’
Hace poco te hablamos de esas series y películas que debes ver si quieres entender todas y cada una de las referencias que hará la serie de ‘Agatha All Along’, y es que, al igual que Wanda Vision, este show hará homenaje a muchas producciones que se volvieron icónicas en el mundo de la televisión, especialmente para los amantes del crimen.
Pues, por si no lo sabías, el personaje de Agatha Harkness tomó inspiración de una mujer llamada Bridget Bishiop, quien murió en un momento muy oscuro de la historia antigua de Salem, y es que ella fue la primera mujer condenada a la horca por brujería.

Bridget Bishop fue la primera persona ejecutada durante los Juicios de Salem en 1692. Nació alrededor de 1632 en Norwich, Inglaterra, y murió el 10 de junio de 1692, es decir, a los 60 años, en Salem, Massachusetts.
Según la historia, ella llegó a Estados Unidos embarazada y con esposo, sin embargo, dada la época, su marido no sobrevivió y su pequeño hijo no pasó de la infancia, lo que comenzó a levantar sospechas entre la comunidad. A pesar de que se casó más tarde y volvió a tener hijos, tuvo la misma suerte.

Bridget era conocida por ser una mujer independiente y resuelta , y fue acusada de brujería en varias ocasiones antes de su ejecución, sin embargo, las acusaciones por las que terminó en la horca fueron hechas por Mercy Lewis y Ann Putnam.
Durante su juicio, fue acusada de realizar actos de brujería contra varias jóvenes, quienes afirmaron que su espectro las atormentaba (más adelante hablaremos de esto). También se encontraron muñecos de supuestos hechizos en su sótano, lo que reforzó las acusaciones en su contra.

Cabe señalar que ella no fue la única mujer acusada de brujería en esa época, y es que alrededor de 200 mujeres más fueron incriminadas por este delito mientras que 20 sí fueron ejecutadas. Algunos nombres que han pasado a la historia son: Sarah Good, quien fue ejecutada el 19 de julio de 1692; Rebecca Nurse, una anciana respetada en la comunidad, cuya ejecución el 19 de julio de 1692 conmocionó a muchos; Tituba, una esclava de origen caribeño que trabajaba para el reverendo Samuel Parris. Fue una de las primeras en ser acusada y confesó bajo coacción.
¿Cómo eran los juicios de Salem?
Fue en 1692 cuando los conocidos juicios de Salem, en Massachusetts se volvieron muy populares. Estos fueron un proceso complejo y caótico marcado por el miedo y la superstición de la religión, además de un ejemplo de los peligros del fanatismo. Si te lo preguntas, aquí te decimos cómo funcionaban estos juicios:
Las acusaciones de brujería generalmente comenzaban con denuncias de comportamiento extraño o enfermedades inexplicables. Las personas acusadas eran a menudo marginadas o tenían conflictos con sus vecinos.
Una vez acusada, la persona era arrestada y llevada ante un magistrado para un examen preliminar. Durante este examen, los acusadores presentaban sus testimonios y las acusadas debían defenderse.
A continuación venían las “pruebas” de brujería para determinar si alguien era culpable o no de cometer esos crímenes. Algunas de las más comunes eran:
- Prueba del espectro: Se creía que los espíritus de las brujas podían atormentar a las víctimas. Si una víctima afirmaba ver el espectro de la acusada, esto se consideraba evidencia.
- Prueba de la aguja: Se buscaban marcas en el cuerpo de la acusada que se creían eran causadas por el diablo. A menudo, se utilizaban agujas para pinchar estas marcas y ver si la acusada sentía dolor.
- Confesiones y testimonios: Bajo presión, algunas personas confesaban ser brujas y acusaban a otros para salvarse.
Si el magistrado encontraba suficiente evidencia, el caso se llevaba a juicio. Los juicios eran rápidos y las reglas de evidencia eran muy laxas. Los jurados a menudo estaban predispuestos a creer en la culpabilidad de las acusadas. Así entonces, si se encontraba culpable a la acusada, la sentencia era generalmente la muerte por ahorcamiento. En total, 20 personas fueron ejecutadas durante los Juicios de Salem.
Con el tiempo, la histeria disminuyó y muchas personas comenzaron a cuestionar la justicia de los juicios. Eventualmente, se reconoció que los juicios fueron un error y se ofrecieron disculpas y compensaciones a las familias de las víctimas.
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