
Es prácticamente imposible no regresar a las etapas de la pubertad mientras miras Big Mouth, serie de Netflix que lo tiene todo para recordarnos esa época en nuestras vidas: sátiras, consejos, ambientes adolescentes reales; incluso te presenta a un personaje en el que cualquiera podría convertirse si decide abandonar por completo el aprendizaje sobre su sexualidad.
La serie se estrenó en septiembre de 2017 y con apenas poco más de un año ya es de las más vistas en Netflix, sus primeras dos temporadas estuvieron marcadas por un gran desarrollo de los personajes; pero lo que termina dando en el clavo es, sin duda, la manera en cómo las diferentes formas de experimentar la pubertad son las verdaderas protagonistas de todo.

En Big Mouth hay personajes para que todos se identifiquen, sin importar cómo fue tu vida en esta etapa:
Nick Birch es el típico joven acomplejado por ser el único en su grupo que no ha sido tocado por la gloriosa pubertad. Durante la primera temporada Nick vive muchas situaciones incómodas debido a su condición “aún-no-puberta”; en la segunda temporada aún continúa sin sufrir los cambios deseados de la pubertad, pero su mentalidad es mucho más madura en comparación.

Andrew Glouberman es todo lo opuesto a su gran amigo Nick, un pre-adolescente al cual la pubertad le llegó muy pronto y se caracteriza principalmente por ser un nerd pervertido. Es gracias a él que sabemos que, a algunos niños, al alcanzar la etapa de maduración sexual, se les es asignado un “Monstruo Hormonal”. Este Monstruo, llamado Maurice, es el fiel acompañante de Andrew durante las primeras temporadas de la serie, que funge como mentor y lo ayuda en todo tipo de situaciones vergonzosas que no logra evitar.
Jessi Glazer es una joven a la que también se le asigna un Monstruo Hormonal, llamada Connie. Jessie sufre los comunes complejos de toda niña de su edad: odia su cuerpo, odia a su madre, no encuentra sentido de su vida, no logra comprender por completo la sexualidad y pasa gran parte de la serie tomando las peores decisiones, pero sin duda, de las más hilarantes.

El Entrenador Steve no es de los personajes principales en la primera temporada, de hecho, suele pasar desapercibido en varios capítulos; sin embargo, es en la segunda temporada donde los creadores de la serie decidieron darle mucho protagonismo, para bien o para mal. Es el profesor de educación física y educación sexual, tiene 47 años y en la segunda temporada se revela que es virgen. Se comporta como si fuese un niño e incluso aún tiene a su Monstruo Hormonal. ¿Recuerdan cuando dijimos que Big Mouth presenta cómo podrías ser si evades por completo lo que implica crecer? Pues eso tienes cuando ves al Entrenador Steve.
Este programa fresco e innovador nos presenta un sinfín de ejemplos del mundo adolescente: eyaculación, masturbación, homosexualidad, sueños húmedos, pornografía, vergüenza, virginidad… ¡Todo lo que imagines aquí está!

Eso sí, es una serie hecha por adultos, para adultos. El objetivo es entretener, con situaciones reales y divertidas, a aquellos adultos que nos encontramos identificados. Estamos completamente listos para la tercera temporada, ¿y tú qué esperas para disfrutarla?
https://www.youtube.com/watch?v=xV8f5TPghZg
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