“Es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como un ojo en el corazón de un poeta”. Eso respondió Orson Welles cuando le preguntaron cómo lograba capturar la esencia de todos sus personajes en filmes como “Ciudadano Kane”.
Welles no es el único que creía que para transmitir había que sentir durante cada rodaje. De hecho, el éxito de muchos directores se debe a la insistencia que ponen en “hacer sufrir al espectador”, como lo pretendía Alfred Hitchcock o en la labor que hacen para que una historia se vuelva tan interesante, como íntima, para quien la observa, tal como lo hace Sofia Coppola.Pretenciosos o no, cada uno de los autores de grandes películas poseen un perfil característico con el que impregnan sus producciones cinematográficas. Un cineasta usa su corazón como un tercer ojo y con éste, reconstruye y dirige una historia de la que gozamos y aprendemos. A través de un filme conocemos rasgos importantes sobre su creador. “Mis películas interesan al espectador porque pertenecen al ámbito de los sentimientos, las emociones y la afectividad”, explicó Francois Truffat. Esta declaración nos confirma el interés que cada director pone en sentir y provocar a través de su trabajo.Justo con esa sinceridad y transparencia con la que dirigen cada una de sus obras, es con la que nos identificamos. Entre infinidad de temáticas, estéticas, ritmos, narrativas y otros elementos, cada uno desarrolla una afinidad con ciertas cintas que se relacionan directamente con dos elementos. El primero gira en torno a lo que una historia sobre la pantalla grande nos provoca y el segundo se refiere a quiénes somos. ¿Qué nos motiva, quién nos inspira, por qué sufrimos, cómo disfrutamos, qué deseamos? Todo lo podemos ver reflejado en el cine a través de la mirada de un director. Por ello es que todos preferimos ciertas películas que seguramente son del mismo cineasta o por lo menos de varios del mismo estilo.Descubre qué tipo de cinéfilo eres según tus directores favoritos y comprueba que el cine es un claro reflejo de la realidad, incluso de ti mismo.
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Cinéfilo artístico:
Observador, original, creativo y detallista.
Director favorito: Wes Anderson
“Bottle Rocket”
“Los excéntricos Tenenbaums”
“Life Aquatic With Steve Zissou”
“Viaje a Darjeeling”
“El Fantástico Mr. Fox”

Música esencial:
Cualquier banda de la “Invasión Británica” de los años 60. The Kinks y Rolling Stones nunca faltaran en su iPod, al igual que Elliot Smith y Nick Cave. Sin olvidar los covers de bossanova y el clásico “Where Do You Go (My Lovely)” de Peter Sarstedt.
Outfits predilectos:
Boinas rojas, corbatas, blazers ocres, chamarras Adidas, vestidos Lacoste, muñequeras y bandas para la cabeza. Y en el perchero una prenda con tus iniciales bordadas.
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Cinéfilo selectivo
Romántico, fatalista, introspectivo y nostálgico.
Director favorito: Sofía Coppola
Películas:
“Las vírgenes suicidas”
“Perdidos en Tokio”
“María Antonieta”
“Somewhere: En un rincón del corazón”

Música esencial:
No dejan de escuchar Air, Phoenix, Sebastian Tellier, My Bloody Valentine, The Jesus and Mary Chain. Obviamente cualquier banda de electropop de los ochenta es necesaria.
Outfits predilectos:
Prendas que cuesten más de lo que pueden pagar, en especial de diseñadores europeos. Secretamente les encanta la ropa interior transparente.
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Cinéfilo hipster
Experimental, innovador, alternativo y arriesgado.
Director: Michel Gondry
Películas:
“Human Nature”
“Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”
“Originalmente pirata”

Música esencial:
Si hiciéramos una mezcla musical de su trabajo tendríamos a Björk, Daft Punk y The White Stripes en un playlist. Evidentemente no se pueden dejar de lado los temas más conocidos de sus cintas: Beck, The Polyphonic Spree y The Willowz.
Outfits predilectos:
Sudaderos deportivas, pantalones extremadamente pegados, mamelucos, gorros de invierno, aún bajo el rayo del sol. De hecho, los hipsters pueden diseñar su propia ropa sin ningún problema.
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Cinéfilo fatalista
Emotivo, dramático, exagerado y empedernido.
Directores: Mark Romanek y Spike Jonze
Películas:
“Dónde viven los monstruos”
“Ella”
“Nunca me abandones”

Música esencial:
Amantes de The Arcade Fire, Joy Division, New Order, Broken Social Scene y los Yeah Yeah Yeah´s.
Outfits predilectos:
Alguna playera vintage, pantalones rotos y lo que sea que los haga lucir un look vanguardista y a la vez descuidado.
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Cinéfilo romántico:
Apasionado, soñador, idealista y entregado.
Directores: Marc Webb, Peter Sollett y Zach Braff
Películas:
“500 días con ella”
“Nick y Nora, Una noche de música y amor”
“Tiempo de volver”

Música esencial:
The Shins, The Smiths, The Velvet Underground, The Beta Band, Vampire Weekend, Metric y Phantom Planet son básicos.
Outfits predilectos:
Playeras con el nombre de alguna banda, sacos de diferentes colores, camisas de cuadros, pantalones de mezclilla y tenis que exhalen comodidad.
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Cinéfilo clásico:
Vintage, sensible, tradicional y sabio.
Directores: Hal Ashby y Fracois Truffaut
Películas:
“Annie Hall”
“Harold and Maude”
“Jules y Jim”

Música esencial:
El cinéfilo clásico adora escuchar jazz, acordeones franceses, música de big bands y Frank Sinatra. Ocasionalmente disfruta de un grupo como The Beatles, aunque los consideran demasiado mainstream.
Outfits predilectos:
Todo lo que encuentre en bazares o mercadillos vintage. Desde los pantalones con tirantes, hasta sombreros de los 20, blazers grisáceos y corbatas de moño.
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Cinéfilo indie
Rebelde, excéntrico, irónico y libre.
Directores: Jim Jarmusch
Películas:
“Pequeña Miss Sunshine”
“Sólo los amantes sobreviven”
“Noche en la Tierra”

Música esencial:
Bandas indie de mitad de los 2000: Badly Drawn Boy, The Postal Service, Clap Your Hands Say Yeah, Alexi Murdoch, Belle & Sebastian, Devotchka, Zwan, The Dodos, Ben Folds Five, Liars, Mercury Rev, The Stills, The Apples in The Stereos, etc.
Outfits predilectos:
El look indie es una mezcla entre un hippie y un yuppie, el cual usa gorras de camionero, barba larga, pantalones rotos y une estuche de guitarra en la espalda.
eligen sus filmes y directores favoritos. No sólo se trata de un simple gusto o una sencilla preferencia, sino de toda una historia detrás con la que nos identificamos o tal vez en la que encontramos la respuesta a una de nuestras mayores interrogantes. ¿Tenías idea del tipo de cinéfilo que eres o te considerabas alguien diferente?
En ocasiones, nunca llegamos a conocernos de verdad hasta que nos vemos reflejados en algo más, por ejemplo en una película.
