Pobres Criaturas, una de las películas más populares en la pasada temporada de premios, fue objeto de críticas por el exceso de escenas de sexo. Y aunque pareciera que cada vez más este tipo de imágenes son frecuentes en el cine, lo cierto es que la cantidad de sexo en la gran pantalla ha disminuido drásticamente.
Según un reciente estudio realizado por el analista de datos cinematográficos Stephen Follows, citado por The Economist, que rastreó el sexo y la desnudez en las principales películas de acción real (con cada caso clasificado en una escala de “ninguno” a “severo”) encontró que el nivel de contenido sexual en el cine ha disminuido en casi un 40 por ciento.
Así mismo, encontró que el número de películas sin ningún contenido sexual ha aumentado del 20 por ciento anual, a aproximadamente el 50 por ciento. Por otro lado, la investigación reveló que algunas de las escenas que se muestran en las películas hoy en día son más gráficas de lo que se permitía en el pasado.
En los filmes analizados se encontraron escenas de penes erectos como en May-Diciembre y personajes que practican sexo oral mientras sus parejas menstrúan, como fueron los casos de Saltburn y Fair Play.

La investigación también analizó la cantidad de drogas, violencia y malas palabras en las películas, las cuales también tuvieron una pequeña reducción desde 2014,pero aún están cerca de sus máximos anteriores. La violencia disminuyó un poco al mismo tiempo, pero en los últimos años ha vuelto a ser tan común como siempre.
Britney Spears sufrió una crisis nerviosa y definitivamente nos duele ver así a la princesa del pop
El año pasado, un estudio informal previo realizado por un escritor de Playboy encontró que la cantidad de películas en IMDb desde 2010,que contienen representaciones de sexo, es la más baja desde la década de 1960.
Esta investigación sigue la línea de un estudio de a un estudio de la Universidad de California del año pasado que encontró que la Generación Z quiere ver menos sexo en las películas y la televisión. Los estudios han encontrado que la Generación Z también está teniendo menos relaciones sexuales en la vida real, y los expertos culpan a los mensajes de las redes sociales y a las distracciones, la pornografía en línea y la pandemia de COVID-19.
