“Con respecto a la cuestión de las relaciones, mi visión general es que la libertad significa libertad para todos. La gente debería ser libre de entrar al tipo de relación que quiera”.
Dick Cheney
En la era de la tecnología y la comunicación, al parecer lo último que hacemos es eso: comunicarnos; nos cuesta mucho hablar sobre nosotros o sobre lo que sentimos; en un mundo donde cada vez es más difícil pronunciar la palabra “amor”, esta cinta llega a revolucionar con una historia actual, llena de esa inmediatez que nos consume todos los días.
Con cinco largometrajes a cuestas, una imaginación envidiable, tres nacionalidades, talento y unos ojos cargados de serenidad, Julio Hernández Cordón nos recibió para conversar acerca de “Te prometo anarquía”, su última producción cinematográfica.

Cuando comenzamos a platicar sobre las razones por las que eligió México para llevar a cabo esta cinta, nos contó que, a pesar de contar con otras dos nacionalidades (guatemalteca y estadounidense), es mexicano y éste es un espacio que quiere y conoce.
“No aspiro a que mis películas sean comerciales,
la taquilla es algo que pasa.
Me gustaría que fueran películas que se recuerden,
que tengan un dialogo con la gente”.
Sin lugar a dudas, Julio no da una muestra del trabajo de un profesional en todos los aspectos. Definamos profesional con el compromiso, no con algún título o reconocimiento; es importante destacar que su elenco está compuesto por actores que no se prepararon para ser artistas histriónicos: “Me gusta trabajar con actores no profesionales, así que comencé a buscar a skaters. Me apoye en un amigo que tiene una revista llamada “Street”, él me mando perfiles de diferentes chicos a los cuales estuve stalkeando y en base a lo que colocaban en sus muros comencé a seleccionarlos y los contacté. Quería gente que supiera patinar y que tuvieran un vínculo con la calle y retratar eso”.

Cabe mencionar que también está comprometido con el talento emergente, ya que en la cinta utiliza un rap transgresor con una letra profunda: “Es de un poeta llamado Ashauri López tiene un canal de soundcloud donde lo pueden encontrar, es un joven que tiene entre 25 y 28 años, no estoy seguro. Lo admiro, y usar su música en la película es hacer un homenaje a la gente que utiliza las redes sociales para dar a conocer su trabajo (…), creo que ese texto conjunta, de cierta manera, a distintas generaciones en México, donde los desencuentros pesan mucho, así que me pareció lindo incluir el texto junto a su autor e intérprete”.

“México necesita gente preparada para ser un mejor país,
se necesita gente honesta y sincera, creo que el arte es una carrera de necios,
así que entre mejor preparado estés y más necio seas,
mejores referencias y reflexiones puedes tener para conseguir lo que buscas”.
La película se desarrolla entre las calles de la ciudad, sus sonidos, sus colores y sus paisajes de cemento; va ocurriendo entre los colores grisáceos y aquellos que el sol refleja en las ventanas de los grandes edificios, mismas que nos permiten ser testigos de la relación entre dos chicos, uno declarado homosexual y el otro heterosexual, dando estos términos solamente para “identificar” un perfil en los personajes.

Dicho tema nos llevó a plantear una pregunta: ¿manejas esta relación como un reflejo de la sociedad o como algo comercial?, ¿cuál es la esencia de esa relación?, a lo que Julio respondió, no sólo con su voz, sino con su mirada y cuerpo: “Una de las cosas que me cautivan de la Ciudad de México es la tolerancia a la diversidad sexual y cómo ve reflejada en leyes. Esta historia está inspirada en mi hermano, él es gay y quise hacer una historia de amor masculino, o sea, sí son dos chicos gay pero, sobre todo, la película está retratando a dos hombres que aman. Eso es algo de lo que puedo hablar con sinceridad y honestidad; es una película de amor pero nunca se dicen “te amo”, pues también está camuflado con amistad, con celos y con silencios. Realmente nunca se me cruzó el tema de si es o no comercial, según yo las comedias románticas más taquilleras tienen como protagonistas a una pareja heterosexual”.

“Te prometo anarquía” no sólo es una anécdota romántica, aborda temas profundos y de importancia social, como la corrupción, la cual requiere de diferentes partes involucradas, como el amor: empresas, gobierno y hasta la población, mencionó el director de 41 años; tema que nos llevó a abordar otro aspecto del que somos testigos en la película: la venta de sangre al narco y el impacto que crea que dos menores de edad se infiltren, trabajen y se involucren en una cadena de corrupción.
¿Hay un sustento detrás de esta parte de la historia? “Muchas cosas son ficción, pero creo que mucha gente entra al crimen organizado de manera ingenua, porque quiere dinero rápido, idolatran a la figura del narco y esta cosa de vivir el presente sin mirar atrás, pero tampoco hacia delante (…); actualmente meterse al crimen organizado es de lo más sencillo, lo difícil es salir “bien”. No realicé ninguna investigación profunda, pero sabemos que aquello que se vive en México es una guerra interna entre dos bandos, y uno de ellos no tiene acceso a servicios de salud, así que cuando tienen heridos por atender tienen que ingeniárselas. Sangre es uno de los elementos que más se necesita para tratar el tipo de heridas que sufren, de esta manera friccioné e imaginé la trama”.

Hernández Cordón también mencionó cómo actualmente las personas ven más natural la violencia que el erotismo, clasificando en B películas con una gran carga de violencia, pero aquellas que muestran un par de pechos o traseros son clasificación sólo para adultos, lo cual le resulta ilógico porque el erotismo es natural, lo que no lo es, ni tampoco normal es la violencia y la saña. “Por más que tenga temas de narcos, “Te prometo anarquía” es una historia de amor, y la sexualidad y el erotismo es básico, eso es ser congruente con los personajes y con la manera que siento debe ser el cine”, apuntó Julio Hernández con respecto a los tabúes que aún existen en torno al tema.

Muchos comentarios se han hecho en las redes sociales a partir de la noticia de que la película se mostrará en las salas del país; algunos mencionan que es “Y tu mamá también 2016”, a lo que el creativo americano responde: “Para mí es un elogio. Ojalá “Te prometo anarquía” pueda tener esa comunión con el público como la tuvo “Y tu mamá también”, aun siendo una película mucho más independiente y sin toda la campaña de marketing”.

El tiempo fluyó como si en él no se fuera la vida, y tuvimos que concluir con la amena plática, no sin antes hacer una pregunta muy importante:
¿Por qué la generación millenial debe ver “Te prometo anarquía”? Porque habla de ellos, habla de su espacio, habla de una ciudad donde muchos de ellos viven. Es una película que entretiene, invita a la reflexión, crea un diálogo; me gustaría pensar que no se olvida y que al transcurrir de los días la película sigue vigente en la cabeza de quien la ve, es una película que contribuye cinematográficamente y socialmente aporta”.

Al despedirnos no comentó que en el mes de octubre comenzará a rodar una película en Costa Rica llamada “Tarde”, y el próximo año en Sonora se llevará a cabo “Cómprame un revolver”, para contribuir aún más con la cinematografía mexicana.
No queda más que vivir la experiencia que nos comparte a través de su filme, llevándonos a una profunda reflexión del amor, la actualidad, la corrupción y el futuro.
La cinta estará expuesta en La Cineteca Nacional y Cine Tonalá, además de exhibirse en algunas salas de las cadenas comerciales, te invitamos a consultar los horarios.
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