El cine conjuga expresiones artísticas tan dispares como lo sonoro, lo visual, lo escénico y lo literario. Aunque la reunión de todas estas disciplinas es lo que termina convirtiéndose en un derroche de explosión artística, en ocasiones, la carga lírica de las imágenes de una película puede ser recurso suficiente para que se vuelva una leyenda en el séptimo arte.
Interstellar
https://www.youtube.com/watch?v=0PA5F5bEDJ8
Otra película que demuestra el provecho que se le puede sacar a la fotografía a partir de escenarios meramente ficticios. El filme de Nolan destaca por la diversidad de tonos que se utilizan tanto para las secuencias llevadas a cabo en la Tierra como las que acontecen en el espacio. Sin duda, la labor fotográfica hizo que el espectador fuera un tripulante más de la nave comandada por Mathew McCounaghey.
Sueños de Fuga
Hacer de la lúgubre vida en prisión algo tan bello no es tarea fácil, pero la historia que narra la enternecedora amistad entre Morgan Freeman y Tim Robins nos regala, sobretodo en la recta final, imágenes que son todo un homenaje a la libertad y a la vida.
África Mía
https://www.youtube.com/watch?v=Zj5MxKyKpQU
Pocos filmes pueden presumir haber aprovechado locaciones como la Sabana Africana al nivel en que lo hizo África Mía. El romance de Robert Redford y Meryl Streep sirven de pretexto para llevarnos de la mano en un fabuloso tour que capta la faceta más noble y salvaje del continente africano, aderezado con la mágica banda sonora de John Barry.
Amelie
Una película que introduce al espectador escena por escena en un cuento de hadas. Aunado al encanto del acento francés y una estética cuidada hasta el mínimo detalle, Amelie es una historia que contiene imágenes que es difícil no confundirlas con un sueño.
El Padrino
Pocas veces el perfil de un actor ha dicho más de mil palabras que cuando veíamos las manos de Al Pacino y Marlon Brando siendo besadas, asumiendo el papel de El Padrino en la obra maestra de Francis Ford Coppola. El crimen, el poder y la mafia nunca fueron capturadas de un modo tan seductor como en esta trilogía.
Titanic
La memorable historia de amor de Jack y Rose adquiere cotas inspiradoras gracias a la labor fotográfica en la que además pudimos conocer el modo de vida de la clase marginada y aristocrática que viajaban en el barco. Mención especial para el legendario desnudo de Kate Winslet, la mano de Rose deslizándose por la carroza y toda la secuencia del navío hundiéndose, imágenes que hoy en día son icónicas en la historia del cine.
Matrix
Una labor en que las explosiones, persecuciones y tomas acrobáticas adquieren una dimensión insólita, a través de secuencias sumamente enérgicas en las que el mundo real y tecnológico parecían dignos de ser retratados en un museo de arte.
Moulin Rouge
El París clásico y bohemio aderezado con el toque psicodélico del mundo de Lahurman. Nicole Kidman nunca se ha visto tan hermosa con esta postal de amor y tragedia, que además se refuerza por la potencia de la banda sonora que incluye temas de Queen, Madonna o The Beatles.
Trilogía El Señor de los Anillos
Nunca antes un objeto tan cotidiano como un anillo había adquirido tal protagonismo en la imagen como en las aventuras de Frodo para destruir al Señor Oscuro. Con una espectacular vista panorámica de la Tierra Media (Nueva Zelanda), esta historia se ha convertido en una parada obligatoria para cualquier cinéfilo empedernido.
Segunda parte.

