Este año Papa Noel luce un poco diferente. No es un hombre gordo, vestido de rojo, con una larga barba blanca, que viaja por todo el mundo montado en un trineo repartiendo regalos a los niños y niñas bien portados. Ese puesto lo ocupa el carismático y popular actor, Arnold Schwarzenegger.
Por más de 30 años, el exgobernador de California ha mantenido la tradición de repartir regalos en estas fiestas a los más necesitados, motivado por su primera Navidad en Estados Unidos como inmigrante. En esta ocasión, el actor de 76 años repartió obsequios en el Hollenbeck Youth Center.
La iniciativa de repartir regalos inició luego de experimentar la generosidad de sus amigos del Gold’s Gym, durante su primera Navidad en suelos estadounidenses, inspirado por esa loable labor, él prometió seguir con la tradición cuando tuviera los medios suficientes.
“Cuando llegué a Estados Unidos, mis amigos de Gold’s Gym fueron muy generosos. Me trajeron en Navidad y me hicieron sentir muy feliz e incluido (…) Nunca olvidaré ese tipo de dulzura y amabilidad e inclusión, así que quise hacer lo mismo cuando tuviera el dinero. Por eso, desde hace treinta y tantos años vengo aquí. … Me hace sentir bien poder compartir la amabilidad e inspirar a otras personas a hacer lo mismo”, contó el actor.
Esta no es la única acción que el intérprete de Terminator realiza al año; en noviembre, en este tipo centro también reparte pavos para el Día de Acción de Gracias.

