Dafne Keen, la actriz que a los 11 años ya filmaba series en dos países y que el mundo conoció como X-23 en Logan, reveló algo que muy pocas estrellas infantiles se atreven a contar, en una fiesta de producción, siendo menor de edad, alguien del equipo le ofreció cocaína disfrazada. Lo dijo en el podcast Inside of You con Michael Rosenbaum, sin rodeos y sin nombrar la producción exacta, pero con suficiente detalle cronológico para entender cuán temprano empezaron los riesgos reales de su carrera.
El momento exacto y cómo reaccionó Dafne
La escena que describió Keen es incómoda precisamente porque es mundana, una wrap party, el tipo de fiesta que cierra semanas de rodaje y donde elenco y crew conviven en el mismo espacio, sin las jerarquías formales del set.
Ahí, con entre 11 y 12 años, alguien se le acercó y le ofreció lo que llamaríamos ‘refresco en polvo’. Ella lo identificó de inmediato, rechazó la propuesta y se alejó. No hubo escándalo, no hubo denuncia pública en ese momento. Solo una niña que supo decir que no.

Lo que hace poderoso el relato no es la adrenalina del peligro sino la normalidad con que parece haberse dado, en un evento oficial de producción, con adultos alrededor, sin que nadie interviniera. Keen eligió no nombrar la producción para no generar consecuencias legales a terceros, pero el cálculo de fechas la ubica entre The Refugees (2015) y el rodaje de Logan, la película que la lanzó a la fama mundial, filmada antes de 2017.
Por qué este testimonio importa más allá del morbo
El testimonio circuló de inmediato en redes, y la respuesta mayoritaria no fue de incredulidad sino de reconocimiento, esto pasa, y casi nunca se habla. Las estrellas que crecieron frente a las cámaras, de Macaulay Culkin a Mara Wilson, pasando por docenas de nombres menos conocidos, han descrito en distintos momentos de su adultez dinámicas similares de desprotección dentro de la industria.
Dafne Keen says she was offered coke at wrap parties when she was 11 or 12.
Dafne Keen: “I was getting offered coke at wrap parties. Like tiny like 11, 12.”
Michael Rosenbaum: “11 or 12?”
Dafne: “Yeah. And it was like so I saw what that was so I was like I don’t really have any interest in that.”
— Trig (@TKOTriggerX) November 3, 2026
Fiestas sin supervisión adecuada, adultos que tratan a los niños actores como colegas y no como menores de edad, protocolos que existen en papel pero no en la práctica.
Keen no pide lástima ni presenta esto como el centro traumático de su historia. Lo cuenta como un episodio que manejó, pero que vale la pena nombrar. Esa distancia, ni victimista ni minimizadora, es lo que le da peso real a sus palabras. Y también lo que las hace difíciles de ignorar para una industria que lleva años prometiendo que las cosas han cambiado.
