Han sido días difíciles para El Capi Pérez e Itzel Barro después de perder a Nataly Montserrat, la prima de Itzel que fue encontrada sin vida en Cancún después de Navidad. Pero a pesar de la pérdida, El Capi e Itzel hicieron un esfuerzo por mostrar su felicidad al enterarse que van a ser papás por segunda ocasión.
Después de semanas emocionalmente muy intensas, El Capi Pérez y su esposa Itzel Barro compartieron una noticia que les devolvió un poco de luz: están esperando a su segundo bebé. El anuncio llegó desde la playa, en una imagen sencilla pero cargada de significado, donde incluyeron a su hijo mayor y dejaron claro que, incluso en medio del duelo, el amor y la vida siguen abriéndose paso.
La historia de amor de El Capi Pérez e Itzel Barro que nos llenó de esperanza
Y es justo ahí donde su historia se vuelve todavía más especial. Porque el amor del Capi e Itzel no ha sido perfecto ni de revista, pero sí real, cercano y muy humano. Uno de esos que se construyen con humor, apoyo mutuo y mucha complicidad.
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Su historia comenzó de la forma más millennial posible: en Twitter. El Capi Pérez empezó a seguir a Itzel porque conectó con su humor negro y su forma tan directa de ver la vida. Después vinieron los mensajes, las interacciones y esa sorpresa tan suya de descubrir que detrás de una pantalla podía haber alguien con quien sí valía la pena intentar algo más. Cuando se conocieron en persona, la química fue inmediata y lo virtual se volvió real sin demasiado drama.

Con el tiempo, su relación se fue consolidando lejos del escándalo. Itzel, mercadóloga e influencer, se convirtió en una de las mayores aliadas del Capi, acompañándolo en su carrera y siendo también su espacio seguro fuera del reflector. Él, por su parte, nunca ha tenido problema en hablar públicamente del amor que siente por ella, siempre desde un lugar sencillo y sin poses.

La etapa familiar llegó en 2024, cuando anunciaron su primer embarazo en París, frente a la Torre Eiffel, con esas gorras de “Dad” y “Mom” que se volvieron virales por lo auténticas que se sentían. Meses después nació Vicente, y desde entonces han compartido la maternidad y paternidad desde un lugar muy honesto: con cansancio, risas, aprendizajes y mucho amor.
Ahora, con la llegada de su segundo bebé, su historia suma un nuevo capítulo. No desde la perfección, sino desde la resiliencia. En medio de una pérdida tan dura para su familia, decidieron compartir su felicidad sin olvidar el dolor, demostrando que ambas cosas pueden coexistir.
La historia de amor del Capi Pérez e Itzel Barro es única porque nació de la risa, creció con respeto y hoy se sostiene en algo todavía más fuerte: una familia que se elige todos los días.

