The Wizard Liz era, para muchos, la influencer que tenía la vida emocional resuelta. Famosa por predicar amor propio, poner límites y elegir bien a tu pareja, parecía tener todo bajo control… hasta que no. En mayo de 2025, Lize Dzjabrailova, su nombre real, rompió su compromiso con Landon Nickerson, luego de revelar que él le fue infiel mientras ella estaba embarazada de cuatro meses. Lo que siguió fue una explosión de reacciones en redes sociales, una ola de teorías conspirativas y un debate que va mucho más allá de una ruptura amorosa.
¿Qué pasó con The Wizard Liz?
Liz compartió en Instagram Stories que descubrió la infidelidad de Landon a través de una cuenta secreta de Snapchat, mientras atravesaba su segundo trimestre de embarazo. La traición, documentada con capturas y mensajes, se volvió viral en TikTok y X, donde miles de usuarias expresaron shock, enojo y tristeza. La ironía era evidente: una mujer que se convirtió en símbolo del empoderamiento había sido víctima de lo que siempre advirtió.
@jennniferngoc Replying to @𝐵𝑟𝑜𝑜𝑘𝑙𝑦𝑛 🪐 LANDONS FINAL COMMENT ON CHEATING ON WIZARD LIZ #wizardliz #thewizardliz #landonnickerson #cheating ♬ original sound – jennifer nguyen
La mayoría de sus fans respondió con apoyo y admiración por cómo enfrentó la situación. Liz vendió su anillo de compromiso de $100 mil dólares y donó lo recaudado a madres solteras. Un gesto que, para muchos, fue coherente con su mensaje de amor propio y fortaleza.
Pero también hubo desilusión. Algunos comentarios giraron hacia el pesimismo con frases como “si hasta a Liz la engañan, no hay esperanza para nadie”. La decepción no era solo con Landon, sino con la idea misma del amor en redes. Otros la criticaron directamente, sugiriendo que ignoró “red flags” obvias y que romantizó una relación que, desde fuera, ya mostraba señales de alerta.

La teoría conspirativa del embarazo planeado
Una parte del internet no tardó en ir más allá. En plataformas como TikTok empezaron a circular teorías conspirativas que afirmaban que Landon había planeado embarazar a Liz solo para humillarla y “derribar” su figura pública. Algunos usuarios incluso aseguraron que había hecho lo mismo con una ex pareja, aunque no hay evidencia que respalde estas afirmaciones.
Esta narrativa fue amplificada por sectores de la comunidad incel, que aprovecharon el caso para reforzar su discurso misógino. Según ellos, el hecho de que una figura de empoderamiento femenino cayera en una relación tóxica “prueba” que el mensaje de Liz no funciona. La teoría mezcla datos reales (la rapidez del compromiso, el embarazo sin boda) con suposiciones extremas que transforman una historia personal en un caso “ejemplar” para justificar discursos violentos.

La respuesta de Liz (y la no-tan-buena de Landon)
Liz reaccionó de forma directa y honesta. Dijo sentirse “ciega” y “estúpida” por no haber escuchado sus intuiciones, pero también declaró: “I will always have the last laugh. He lost everything and I gained everything”. Además, aclaró rumores sobre su relación con Landon, asegurando que ambos estaban solteros cuando se conocieron.
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Por su parte, Landon intentó minimizar los hechos. En stories que luego borró, dijo que solo fue “unos minutos de mensajes” en un “momento de debilidad”, que el matrimonio no era legal y que se trataba de una ex y no una cuenta nueva. Sus justificaciones fueron recibidas con escepticismo, especialmente después de que Liz mostrara preocupación por su salud mental, lo que algunos interpretaron como un intento de manipulación emocional.
Cuando una ruptura se convierte en cultura pop
Este caso va más allá del chisme. La caída pública de The Wizard Liz puso sobre la mesa una conversación incómoda: ¿qué tan real es la imagen que los influencers proyectan? Liz promovía estándares altos, hablaba de no conformarse, y de repente se encontró en el centro de una historia de traición como tantas otras. Para algunos, esto evidenció una contradicción. Para otros, la hizo más humana.
Además, la ruptura desató una guerra de géneros en redes. Por un lado, fans y creadoras respaldando a Liz. Por otro, usuarios que la culpan por no “saber elegir” o que celebran su caída como si fuera una victoria ideológica. El caso se convirtió en un espejo incómodo del estado actual de las relaciones, el internet y la cultura del influencer.
¿Drama personal o fenómeno cultural?
La historia de The Wizard Liz no es solo sobre una infidelidad. Es un reflejo de cómo las redes convierten la vida privada en espectáculo. La teoría del embarazo planeado —aunque sin fundamentos— fue lo suficientemente viral para entrar en el debate general. Y lo más alarmante es que fue usada para validar discursos peligrosos sobre el control y la humillación de mujeres empoderadas.
El escándalo también demuestra cómo el internet exige que los influencers sean perfectos, coherentes y ejemplares las 24/7, y cuando fallan, los castiga con una mezcla de decepción, burla y violencia simbólica.
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